¡Los Ganadores Antiguos Recibían una Ensalada, No Oro!
Los ganadores de los antiguos Juegos Olímpicos eran coronados con una corona hecha de 17 o 18 ramas de olivo silvestre.
¡Imagina entrenar por años solo para ganar una rama de árbol! En los antiguos Juegos Olímpicos, el gran premio no era una medalla brillante, sino una corona llamada kotinos.
Esta corona se cortaba de un olivo silvestre especial, ¡y un niño cuya madre y padre estuvieran vivos tenía que cortar exactamente 17 ramas (luego cambiadas a 18) usando tijeras de oro!
Se decía que esa corona le daba al ganador cualidades divinas, casi como un dios griego. ¡Vaya premio humilde por ser el mejor del mundo!