1El Viajero Mundial Definitivo
¡Conoce al charrán ártico, un ave pequeña que posee uno de los récords mundiales más grandes del reino animal! Aunque estas aves son ligeras —pesan más o menos lo mismo que un teléfono inteligente—, son las viajeras más resistentes de la Tierra. Cada año, vuelan desde la cima del mundo en el Ártico hasta el fondo en la Antártida, ¡y luego regresan! Esto significa que realizan un circuito masivo de unos 70,000 kilómetros (43,000 millas) cada año, moviéndose en zigzag por los océanos para seguir los mejores vientos.
2Persiguiendo el Verano Eterno
¿Por qué un ave tan diminuta emprendería un viaje tan agotador? La respuesta es sencilla: ¡aman el sol! Al migrar entre los dos polos, los charranes árticos consiguen experimentar dos veranos cada año. En el verano ártico, el sol casi nunca se pone, proporcionando casi 24 horas de luz solar para que las aves cacen peces y críen a sus polluelos. Cuando el frío del invierno comienza a aparecer, ¡hacen una carrera hacia el sur para alcanzar el verano antártico! Debido a que siguen al sol, estas aves ven más luz diurna que cualquier otra criatura en nuestro planeta.
3A la Luna y de Vuelta
Los charranes árticos no solo son rápidos; también son muy longevos. ¡Estos intrépidos voladores pueden vivir hasta 30 años! Si sumas todos los kilómetros que un charrán ártico vuela durante toda su vida, la distancia supera los 2.4 millones de kilómetros. ¡Eso es lo mismo que volar a la Luna y volver tres veces seguidas! Para ahorrar energía en estos largos vuelos, son expertos en planear. Incluso pueden dormir y comer mientras están en el aire o flotando sobre trozos de hielo, lo que los convierte en los verdaderos campeones del cielo.