1Una Zona de Construcción Cósmica
Imagina un anillo gigante de restos del nacimiento de nuestro sistema solar, ubicado justo entre las órbitas de Marte y Júpiter. Este es el Cinturón de Asteroides, a menudo llamado el Anillo Rocoso Espacial. Aunque pueda parecer un circuito de obstáculos lleno de gente en las películas de ciencia ficción, en realidad es un espacio vasto y mayormente vacío que abarca millones de kilómetros. Estas rocas son las "migas" sobrantes de hace unos 4.600 millones de años, cuando los planetas se estaban formando. En lugar de convertirse en un planeta, estos fragmentos se quedaron como rocas individuales, desde diminutos granos de polvo hasta enormes peñascos de cientos de kilómetros de ancho.
2Conoce al Rey del Anillo
Dentro de esta autopista rocosa vive un objeto muy especial llamado Ceres. Es tan grande —unos 940 kilómetros de diámetro— que los científicos no solo lo llaman asteroide, ¡sino planeta enano! Ceres constituye aproximadamente un tercio de toda la masa del cinturón de asteroides. Otros residentes famosos incluyen a Vesta, Palas e Higiea. Mientras que la mayoría de los asteroides parecen papas grises e irregulares porque no tienen suficiente gravedad para volverse redondos, Ceres es esférico como una pelota. La mayoría de los asteroides están hechos de roca y piedra, pero algunos incluso están hechos de metales como hierro y níquel, o contienen hielo de agua congelada escondido en lo profundo de sus cráteres.
3El Tira y Afloja de la Gravedad
Quizás te preguntes por qué estas rocas no se unieron para formar un planeta grande. La respuesta está en el planeta gigante Júpiter. Júpiter es tan masivo que su poderosa gravedad actuó como un matón cósmico, tirando y jalando constantemente las rocas del cinturón. Cada vez que las rocas intentaban unirse para formar un planeta, la gravedad de Júpiter las agitaba, haciendo que se movieran demasiado rápido para asentarse. Aunque hay millones de asteroides en este anillo, si los juntaras todos en una gran pila, ¡aún serían más pequeños que nuestra Luna! Es una pieza ligera pero fascinante de la historia de nuestro sistema solar.