1El Gigante Invisible a Nuestro Alrededor
¡Imagina que estás parado en el fondo de un océano profundo, pero en lugar de agua, estás rodeado por un mar de aire! Esto es exactamente lo que sucede en la Tierra todos los días. Encima de tu cabeza, hay una columna gigante de moléculas de aire que se extiende cientos de kilómetros hacia el espacio. Como el aire tiene masa, todas esas moléculas tienen peso, y nos empujan hacia abajo con una fuerza llamada presión atmosférica. Aunque no puedes verla, este gigante invisible está presionando cada centímetro cuadrado de tu cuerpo con el peso de una piña de un kilogramo. ¡Eso significa que si extiendes la mano, técnicamente estás cargando el peso de varias bolsas de azúcar pesadas solo con el aire sobre tu palma!
2¿Por Qué No Nos Aplastamos?
Si hay tanta presión empujando desde todos lados, ¿por qué no terminamos aplastados como un insecto? ¡Es porque nuestros cuerpos tienen presión dentro que empuja hacia afuera! Nuestros pulmones, sangre y células están llenos de líquidos y gases que equilibran la fuerza de la atmósfera. Es un tira y afloja perfecto donde nadie gana. Sin embargo, cuando cambiamos ese equilibrio, suceden cosas asombrosas. Los científicos pueden demostrarlo retirando el aire del interior de una lata de refresco de metal usando vapor. Sin el aire interior para contrarrestar el mundo exterior, ¡el gigante invisible de la presión atmosférica aplasta la lata de metal gruesa al instante, convirtiéndola en un montón arrugado en un abrir y cerrar de ojos!
3Ciencia en tu Baño
Puedes ver este "Apretón Invisible" en acción todos los días con una simple ventosa. Cuando presionas una ventosa contra una ventana o un azulejo liso, en realidad estás exprimiendo todas las moléculas de aire del espacio debajo de ella. Como casi no queda aire dentro para empujar de vuelta, el aire pesado de la habitación golpea la ventosa contra el vidrio y la mantiene allí con una fuerza increíble. También podrías sentir cómo cambia la presión del aire cuando tus oídos se "destapan" en un avión o un ascensor rápido. Eso es solo tu cuerpo adaptándose al aire más ligero en las alturas, ¡donde el gigante invisible no es tan pesado como lo es en el suelo!