1Del Árbol de la Selva a una Golosina Deliciosa
¿Sabías que el chocolate en realidad crece en los árboles? Comienza su vida dentro de una vaina con forma de balón en el árbol Theobroma cacao, que prospera en las selvas tropicales calientes y lluviosas cerca del ecuador. Dentro de estas vainas gruesas y coloridas hay entre 30 y 50 semillas, conocidas como granos de cacao, escondidas en una pulpa blanca y dulce. Aunque la pulpa sabe un poco a limonada ácida, los granos en sí son increíblemente amargos al principio. ¡Un árbol de cacao necesita unos cinco años de crecimiento antes de producir sus primeras vainas, lo que lo convierte en uno de los cultivos más pacientes y valiosos del planeta!
2La Ciencia Secreta del Sabor del Chocolate
Una vez que las vainas son cosechadas a mano, los granos deben pasar por una transformación mágica. Primero, se envuelven bajo hojas de plátano para fermentar durante aproximadamente una semana. Este proceso natural es el primer paso para revelar el sabor a chocolate. Después de fermentar y secar, los granos se envían a las fábricas donde se limpian y se "descascarillan" para quitarles sus cáscaras exteriores delgadas. El paso más importante es tostarlos en hornos gigantes. Este calor intenso provoca una reacción química que crea el aroma maravilloso y las notas profundas y achocolatadas que reconocemos. Finalmente, los granos se muelen hasta formar una pasta suave y se mezclan con azúcar y leche para crear las barras que vemos en las tiendas.
3Una Golosina Que Vale su Peso en Oro
Mucho antes de que el chocolate fuera una barra de dulce, era tan preciado que los aztecas y los mayas usaban los granos de cacao como una forma de dinero. ¡En realidad, podías comprar un conejo por 10 granos o un pavo entero por 100 granos! Debido a que se necesitan unos asombrosos 400 granos para crear solo medio kilo de chocolate, cada mordisco representa una gran cantidad de sol, lluvia y trabajo duro. En la antigüedad, la gente ni siquiera comía chocolate sólido; lo disfrutaban como una bebida espumosa y picante mezclada con chiles y agua. Hoy en día, ya sea negro, con leche o blanco, el chocolate sigue siendo uno de los ejemplos más increíbles de ciencia de los alimentos del mundo.