1Chimeneas Calientes en la Oscuridad Profunda
Muy por debajo de las olas del océano, mucho más allá de donde puede llegar un solo rayo de sol, el fondo marino es hogar de un espectáculo espectacular: las fumarolas hidrotermales. Estas parecen chimeneas rocosas o "volcanes submarinos" que expulsan agua oscura y rica en minerales. ¡Esta agua puede alcanzar temperaturas de hasta 400 grados Celsius (750 grados Fahrenheit)! Aunque esto es lo suficientemente caliente como para derretir el plomo, el agua no hierve porque el peso del océano de arriba crea una presión inmensa. Estas fumarolas actúan como géiseres en el fondo del océano, creando un hogar cálido y acogedor en el mar profundo, que de otro modo sería helado y completamente oscuro.
2Vida Sin el Sol
En la tierra, las plantas necesitan luz solar para crecer, pero en estos jardines submarinos, la vida encuentra una manera diferente de sobrevivir. En lugar de fotosíntesis, los organismos diminutos aquí usan un superpoder llamado quimiosíntesis. Bacterias especializadas viven cerca de las fumarolas y convierten los químicos que salen de la Tierra —como el sulfuro de hidrógeno— en energía y alimento. Esto significa que todo el ecosistema es alimentado por el calor interno y la energía química de nuestro planeta en lugar del sol. ¡Es una forma completamente diferente de existir para la vida, que nos demuestra que la naturaleza es aún más creativa de lo que imaginábamos!
3Conoce a los Vecinos de Aguas Profundas
Debido a que hay mucha comida creada por las bacterias, muchas criaturas extrañas y hermosas se reúnen alrededor de estas fumarolas. Puedes encontrar gusanos tubulares gigantes que pueden crecer más de 6 pies de largo, ¡pero no tienen boca ni estómago! En cambio, albergan a las bacterias dentro de sus cuerpos. También hay cangrejos pálidos llamados "cangrejos Yeti" con brazos peludos, camarones ciegos que pueden sentir el calor e incluso pulpos que merodean por los bordes de estos cálidos jardines. ¡Estas fumarolas son como ciudades bulliciosas en el fondo del mundo, probando que incluso en las condiciones más difíciles, la vida puede prosperar y florecer.