1El Horno Gigante Bajo Tus Pies
¡Imagina estar parado sobre una bola de roca gigante que está llena de un secreto chispeante! Muy por debajo de la hierba y la tierra por donde caminamos, la Tierra está repleta de un calor intenso. De hecho, el centro de nuestro planeta, llamado núcleo, ¡tiene unos abrasadores 5,000 grados Celsius! ¡Eso es incluso más caliente que la superficie del Sol! Este calor ha estado atrapado dentro de la Tierra desde que nuestro planeta se formó hace miles de millones de años. Se mantiene caliente debido a la increíble presión de todas las capas de roca que lo cubren y a los procesos naturales que ocurren en lo profundo del subsuelo. ¡Esta energía no está solo ahí sentada; está esperando ser utilizada!
2Convirtiendo el Vapor en Superpoder
No dejamos todo ese calor atrapado ahí abajo; ¡en realidad podemos capturarlo y usarlo para alimentar nuestras vidas! Esto se llama energía geotérmica, que proviene de las palabras griegas "geo" (Tierra) y "thermos" (calor). En lugares especiales alrededor del mundo, como Islandia o algunas partes de Estados Unidos, los ingenieros perforan agujeros profundos en la corteza para alcanzar bolsas de agua supercaliente y vapor. Cuando este vapor sube a la superficie a través de tuberías, es lo suficientemente fuerte como para hacer girar ventiladores gigantes llamados turbinas. Estas turbinas giratorias están conectadas a generadores que crean la electricidad que usamos para cargar nuestras tabletas e iluminar nuestras habitaciones. ¡Es como usar una tetera gigante y natural para alimentar una ciudad entera!
3Un Regalo que se Renueva Constantemente
Una de las mejores cosas sobre el calor interior de la Tierra es que es una fuente de energía renovable. ¡Esto significa que nunca se agota, sin importar cuánto la usemos! A diferencia de quemar carbón o petróleo, las plantas de energía geotérmica no producen grandes nubes de humo sucio ni gases de efecto invernadero, lo que la hace mucho mejor para nuestra atmósfera y los animales con los que compartimos el planeta. Los científicos incluso han encontrado formas de hacer que el proceso sea súper eficiente. Después de que el vapor ha cumplido su función al hacer girar las turbinas, se enfría y vuelve a convertirse en agua líquida. Esta agua se bombea de vuelta al interior de la Tierra para que se caliente una y otra vez. ¡Es un ciclo limpio y perfecto que protege nuestro medio ambiente!