1La Escalera que Nunca Termina
¿Alguna vez te has dado cuenta de que una escalera mecánica parece tener un suministro infinito de escalones? ¡En realidad es un truco de ingeniería muy astuto! Debajo de donde te paras, hay una enorme cadena metálica que forma un bucle continuo, muy parecido a una cadena de bicicleta gigante. En lugar de que los escalones suban y luego se detengan, simplemente dan la vuelta en el extremo del recorrido y regresan al inicio por debajo del suelo. ¡Esto significa que los mismos escalones por los que subiste eventualmente volverán a aparecer para que otra persona los use, escondidos de la vista todo el tiempo!
2El Secreto de la Superficie Plana
La parte más genial de una escalera mecánica sucede justo al principio y al final de tu viaje. Cada escalón es una pieza de metal separada llamada banda, y están diseñados con ranuras profundas. Estas ranuras permiten que los escalones encajen perfectamente entre sí como un rompecabezas 3D. Cuando los escalones llegan a la plataforma, siguen un conjunto especial de guías que los hacen aplanarse. Esto crea una plataforma nivelada y segura para que puedas bajar sin tropezar. Una vez que desaparecen bajo la "placa de peine" amarilla, se vuelven a plegar para comenzar su viaje de nuevo.
3Impulsada por un Gigante Oculto
Las escaleras mecánicas no se mueven por arte de magia; son impulsadas por un motor eléctrico muy grande, generalmente escondido en una pequeña sala en la parte superior. Este motor hace girar un engranaje enorme que arrastra la cadena de escalones a una velocidad constante. Como las escaleras mecánicas son pesadas y transportan a cientos de personas a la vez —¡a veces moviendo a más de 10,000 personas cada hora!— ¡el motor tiene que ser increíblemente fuerte! También utiliza un sistema de frenos y sensores para asegurarse de que la escalera se mueva suave y de forma segura, incluso si está llena de compradores.