1Cañones Botánicos de la Naturaleza
Mientras que muchas plantas dependen de una brisa suave o de un animal que pase para llevar sus semillas a un nuevo hogar, algunas especies prefieren una salida mucho más dramática. ¡Este proceso se llama dispersión balística! A medida que una vaina de semilla madura, comienza a secarse, lo que hace que las diferentes capas de la vaina se encojan a distintas velocidades. Esto crea una enorme tensión, similar a tensar la cuerda de un arco o estirar una banda elástica. Cuando la vaina finalmente llega a su punto de ruptura, ¡se abre de golpe con un repentino "pop"!, lanzando las semillas al aire como pequeños misiles biológicos.
2El Árbol Dinamita
El poseedor del récord mundial de la planta más explosiva es el Hura crepitans, más conocido como el Árbol de la Arena o el "Árbol Dinamita". Se encuentra en las selvas tropicales de América del Norte y del Sur, y su fruto con forma de calabaza no se cae simplemente de la rama. Cuando está completamente madura, ¡la vaina explota con un estruendo que suena como un disparo! Estas semillas pueden salir disparadas a velocidades de hasta 100 metros por segundo, ¡lo que equivale a unos 360 kilómetros por hora! Eso es lo suficientemente rápido como para enviar las semillas volando a más de 45 metros de distancia del árbol madre, asegurando que caigan en un terreno fresco.
3Espacio para Crecer para las Plantitas
Quizás te preguntes por qué una planta invertiría tanta energía en una explosión. La razón tiene que ver con la supervivencia. Si una semilla simplemente cae hacia abajo, crecerá a la sombra de su árbol padre. El árbol grande acapararía toda la luz solar y absorbería toda el agua y los nutrientes del suelo con sus grandes raíces. Al "disparar" sus semillas lejos, las plantas aseguran que sus plántulas tengan su propio espacio para prosperar. ¡Es la manera que tiene la naturaleza de asegurarse de que la próxima generación tenga el mejor comienzo posible en la vida sin ninguna competencia con el resto de la familia!