1El Secreto Dentro del Tubo
¿Alguna vez te has preguntado qué sucede realmente dentro de una varita que brilla cuando la 'rompes'? ¡Parece un solo líquido, pero en realidad es un truco de ciencia muy ingenioso! Cada varita contiene un tubo exterior de plástico lleno de una solución química y un pequeño y frágil vial de vidrio flotando dentro que contiene un segundo químico llamado peróxido de hidrógeno. Cuando doblas el plástico, escuchas un '¡crack!'—ese es el vial de vidrio rompiéndose. Esto permite que los dos líquidos finalmente se toquen y se mezclen, iniciando una reacción en cadena que produce el brillo que tanto nos gusta.
2¿Qué es la Luz Fría?
La mayoría de las cosas que crean luz también generan mucho calor, como una vela encendida o una bombilla antigua. Esto sucede porque la energía generalmente se convierte en energía térmica. Sin embargo, las varitas que brillan usan un proceso especial llamado quimioluminiscencia. En esta reacción química, la energía liberada no hace vibrar los átomos para crear calor; ¡en cambio, excita a los átomos para que liberen fotones, que son pequeños paquetes de luz! Como no se crea calor, los científicos llaman a esto 'luz fría'. ¡Esto es muy similar a cómo las luciérnagas iluminan sus colas usando bioluminiscencia!
3Controlando el Brillo con Ciencia
¡De hecho, puedes usar la ciencia para cambiar cómo funciona tu varita que brilla! Las reacciones químicas ocurren más rápido cuando hace calor y más despacio cuando hace frío. Si colocas una varita en un tazón de agua caliente, brillará mucho más intensamente porque los químicos chocan entre sí más rápido, ¡pero también consumirá su energía y se agotará rápidamente! Si pones una varita en el congelador, la reacción se ralentiza muchísimo. La luz será más tenue, ¡pero el brillo puede durar días! Es una excelente manera de ver la química en cámara lenta.