1El Secreto de la Falda Flexible
¿Alguna vez te has preguntado cómo una máquina enorme puede mantenerse fuera del suelo sin alas? El secreto reside en la "falda", una cortina flexible hecha de tela resistente o caucho que cuelga alrededor de la parte inferior de la nave. Cuando los potentes ventiladores de arriba giran, soplan enormes cantidades de aire al espacio dentro de esta falda. Como el aire queda atrapado, acumula alta presión, ¡empujando contra el suelo o el agua con tanta fuerza que levanta todo el vehículo! Esto hace del aerodeslizador un vehículo "anfibio", lo que significa que es igual de cómodo en un lago que en un campo de hierba.
2Derrotando al Enemigo Llamado Fricción
La fricción es la fuerza que hace que las cosas se ralenticen cuando se rozan entre sí. Los coches tienen mucha fricción entre sus neumáticos y la carretera, y los barcos tienen que abrirse camino a través de mucha agua. Debido a que el aerodeslizador se mantiene a unas 6 a 9 pulgadas (15 a 23 centímetros) por encima de la superficie, ¡apenas toca nada! Esta falta de fricción permite que los aerodeslizadores alcancen velocidades impresionantes y viajen sobre superficies que atraparían a otros vehículos, como lodo espeso, hielo delgado o pantanos llenos de obstáculos. Es como viajar en un tobogán permanente hecho de aire.
3De Experimentos de Cocina a Transportes Gigantes
Aunque los aerodeslizadores modernos pueden ser enormes, el primero comenzó con artículos sencillos del hogar. ¡En la década de 1950, el ingeniero británico Christopher Cockerell demostró su teoría usando una lata de comida para gatos, una lata de café y un secador de pelo! Demostró que al encajar las latas y soplar aire entre ellas, podía crear un chorro de alta presión que funcionaba mejor que un simple ventilador. Su invento finalmente condujo a aerodeslizadores gigantes como el SR.N4, que medía más de 185 pies de largo y podía transportar cientos de pasajeros y docenas de coches a través del océano a 70 millas por hora.