1¿Cómo Ocurre la Magia?
'Maglev' es la abreviatura de 'levitación magnética', ¡y suena como algo sacado de una película de ciencia ficción! Mientras que los trenes normales tienen ruedas pesadas que ruedan sobre vías metálicas, los trenes maglev no tocan el suelo en absoluto. En su lugar, utilizan dos juegos de imanes súper fuertes. Un juego se usa para repeler el tren y empujarlo hacia arriba, haciéndolo flotar entre 1 y 10 centímetros sobre la guía. El otro juego de imanes utiliza campos magnéticos cambiantes para tirar del tren hacia adelante desde el frente e impulsarlo desde atrás. Como el tren está flotando, ¡no hay 'resistencia a la rodadura', por eso se siente como si viajaras en una nube gigante y súper tecnológica!
2Construidos para la Super Velocidad
Sin ruedas rozando las vías, no hay fricción que frene el tren. Esto permite que los trenes maglev alcancen velocidades récord que harían envidiar a un coche de carreras. ¡En Japón, el maglev Serie L0 alcanzó la asombrosa cifra de 603 kilómetros por hora (375 millas por hora)! A esas velocidades, podrías viajar por países enteros en solo un par de horas. Aunque van increíblemente rápido, son mucho más seguros que los trenes tradicionales porque la estructura del tren en realidad envuelve la guía, haciendo casi imposible que se salga de la vía.
3Una Forma de Viajar Ecológica y Silenciosa
Los trenes maglev no solo son rápidos, ¡también son buenos para el medio ambiente! Como funcionan completamente con electricidad y no tienen motores que quemen combustible, producen cero emisiones mientras se mueven. También usan menos energía que los trenes tradicionales porque no tienen que luchar contra la fricción. Otro beneficio increíble es lo silenciosos que son. En un tren normal, escuchas un fuerte sonido de "tac-tac" por las ruedas golpeando las uniones de las vías. ¡Un tren maglev se desliza por el aire tan suavemente que el único sonido que normalmente escuchas es el viento pasando por las ventanas!