1La Secreta Wood Wide Web (La Telaraña del Bosque)
¡Imagina un internet gigante hecho de diminutos hilos blancos en lugar de cables! Debajo de cada paso que das en un bosque, un sistema masivo llamado red micorrízica está trabajando arduamente. Estos hilos son parte de un hongo llamado micelio. Aunque normalmente solo vemos los champiñones que salen de la tierra, la verdadera acción está sucediendo ahí abajo, en la tierra, donde millones de kilómetros de "cables" fúngicos conectan las raíces de diferentes árboles para ayudarlos a mantenerse fuertes juntos.
2Intercambiando Azúcar por Minerales
¡Esta red no es solo una línea telefónica para las plantas, también es un gigantesco centro de intercambio! Los árboles son expertos en fabricar azúcar a partir de la luz solar, pero a veces les cuesta encontrar suficientes minerales en lo profundo del suelo. Los hongos actúan como socios perfectos; usan sus hilos microscópicos para alcanzar grietas diminutas donde las raíces de los árboles no pueden llegar. Los hongos recolectan agua y minerales como fósforo y los intercambian con los árboles a cambio del delicioso azúcar que producen. ¡En una sola cucharadita de tierra de bosque, puede haber suficientes de estos hilos fúngicos para abarcar varios kilómetros!
3Árboles Madre y Señales de Advertencia
La parte más asombrosa de esta red es cómo los árboles se cuidan unos a otros. Los árboles más viejos y grandes, a menudo llamados "Árboles Madre", usan la red fúngica para enviar comida extra a los pequeños retoños que están atrapados en la sombra y no reciben suficiente luz solar. ¡Aún más increíble es que los árboles pueden enviar un S.O.S.! Si un árbol está siendo devorado por insectos hambrientos, envía una advertencia química a través de los hongos. Esta señal les dice a los árboles vecinos que empiecen a producir sustancias químicas amargas en sus hojas para protegerse, ¡antes de que lleguen los bichos! Es un esfuerzo de equipo que mantiene sano a todo el bosque.