1De Migas de Pan al Caucho
¡Antes de la increíble invención del borrador, limpiar un error en el papel era todo un lío! En el siglo XVIII, los escritores no tenían gomas; en realidad, usaban migas de pan húmedas hechas bolitas para frotar las marcas de lápiz. Funcionaba, ¡pero era desordenado y el pan podía echarse a perder! En 1770, un ingeniero inglés llamado Edward Nairne accidentalmente tomó un trozo de caucho en lugar de una miga de pan y se dio cuenta de que funcionaba mucho mejor. Sin embargo, durante los siguientes 88 años, los lápices y los borradores siguieron separados. ¡Tenías que llevar un bloque de caucho pesado y aparte en tu bolsillo, y si lo perdías, no podías arreglar tu trabajo!
2La Gran Mejora del Lápiz de 1858
Todo cambió el 30 de marzo de 1858, gracias a un inventor estadounidense llamado Hymen Lipman. Tuvo la idea genial de combinar dos herramientas en una al fijar permanentemente un borrador diminuto en el extremo de un lápiz de madera. ¡Esto significaba que la solución a un error siempre estaba justo en tu mano! Él recibió la primera patente por esta invención de dos en uno. Mientras que los primeros lápices usaban un método diferente para sujetar el caucho, hoy usamos un pequeño anillo de metal llamado "virola" para mantener el borrador firme. ¡Este simple cambio transformó el lápiz en la herramienta de escritura más popular para estudiantes y artistas de todo el mundo!
3La Ciencia del Frotado
¿Alguna vez te has preguntado por qué un borrador se desgasta y se hace más pequeño a medida que lo usas? Los lápices en realidad no usan "plomo"—usan un mineral llamado grafito mezclado con arcilla. Cuando escribes, estás depositando millones de diminutas partículas de grafito en la superficie del papel. Los borradores están hechos de materiales suaves como caucho sintético o vinilo que son más pegajosos que las fibras del papel. Al frotar, la fricción crea calor, haciendo que el borrador sea aún más pegajoso para que pueda atrapar el grafito. ¡El borrador intencionalmente se rompe en pequeñas migas para arrastrar ese grafito fuera de la página, dejándote una hoja limpia para volver a intentarlo!