1La Ciencia de Mantenerse Erguido
¿Alguna vez te has preguntado por qué no te caes cuando tropiezas? Tu cuerpo tiene reflejos asombrosos, pero para un robot, ¡mantenerse erguido es uno de los trabajos más difíciles de la ingeniería! Mientras los humanos usamos el líquido de nuestro oído interno para sentir el equilibrio, los robots dependen de una combinación compleja de hardware y matemáticas. Un robot bípedo —uno con dos piernas— tiene que calcular su "Centro de Masa" cada milisegundo. Si su peso se inclina aunque sea un poquito demasiado hacia la izquierda, ¡debe mover su pierna derecha o balancear sus brazos al instante para no desplomarse!
2Músculos Mecánicos y Cerebros Digitales
Dentro de estas máquinas de alta tecnología hay sensores llamados Unidades de Medición Inercial, o IMU. Estos contienen pequeños giróscopos que actúan como una brújula para saber cuál es el "arriba" y acelerómetros que sienten el tirón de la gravedad. Cuando un robot como Atlas de Boston Dynamics hace una voltereta, no es solo un salto de suerte. Su cerebro computarizado está procesando miles de datos por segundo para asegurar que sus pies aterricen en el ángulo perfecto. Los motores de sus articulaciones, que actúan como músculos mecánicos, deben aplicar la cantidad exacta de fuerza necesaria para absorber el impacto del suelo.
3Caminando Hacia el Futuro
Los ingenieros encuentran constantemente nuevas formas de hacer que los robots sean aún más estables. Algunos robots ahora usan la "propiocepción", que es la capacidad de sentir exactamente dónde están sus extremidades sin siquiera mirarlas. Esta tecnología es vital para los robots que trabajan en lugares peligrosos, como dentro de edificios derrumbados o en la superficie rocosa de Marte. ¡En el futuro, los robots con piernas podrán escalar montañas empinadas, transportar cargas pesadas sobre escombros y ayudar a los humanos de maneras que apenas estamos empezando a imaginar!