1Un Descubrimiento Sorprendente
¿Sabías que uno de los juguetes más famosos de la historia fue en realidad un error? En 1943, un ingeniero naval llamado Richard James estaba tratando de resolver un problema serio para la Marina de los Estados Unidos. Estaba intentando desarrollar resortes especiales que pudieran soportar y estabilizar instrumentos sensibles en los barcos para evitar que se rompieran durante las olas agitadas en el mar. Mientras trabajaba en su laboratorio, accidentalmente tiró un prototipo de resorte de un estante. En lugar de simplemente caer y detenerse, ¡el resorte dio una voltereta sobre una pila de libros, aterrizó en el suelo y curiosamente "caminó" erguido! James se dio cuenta de que, si bien su resorte podría no ser perfecto para un barco, ¡era un juguete perfecto!
2La Ciencia del Slinky
¿Cómo se mueve una simple espiral de alambre como si tuviera vida propia? ¡El secreto está en la física! Cuando un Slinky comienza a moverse por un tramo de escaleras, está utilizando energía potencial (energía almacenada) que se convierte en energía cinética (energía de movimiento). La gravedad tira de la parte superior del resorte hacia abajo, pero debido a la forma en que están enrolladas las espiras, la tensión arrastra el resto del resorte con él. Esto crea una onda longitudinal, donde la energía viaja a través del metal. Se necesitan unos 24 metros (80 pies) de alambre para crear un solo Slinky metálico original, y todo ese alambre trabaja en conjunto para transferir el impulso de un extremo al otro en un bucle elegante y rítmico.
3Del Laboratorio a la Juguetería
Mientras Richard James descubrió el resorte, fue su esposa, Betty James, quien le dio al juguete su identidad icónica. Ella buscó en el diccionario hasta encontrar la palabra "Slinky", que significa elegante y grácil. El juguete hizo su gran debut en la tienda por departamentos Gimbels en Filadelfia durante la temporada navideña de 1945. Estaban tan nerviosos de que no se vendiera que hicieron que un amigo lo demostrara en un plano inclinado. ¡En solo 90 minutos, vendieron 400 Slinkys! Hoy en día, se han vendido más de 300 millones de Slinkys en todo el mundo, ¡lo que demuestra que a veces las mejores ideas son aquellas que nunca tuvimos la intención de tener.