1El Arte Más Brillante del Universo
¡Imagina una nube tan inmensa que una nave espacial viajando a la velocidad de la luz tardaría cientos de años solo en cruzarla! Estas se llaman nebulosas, y son los "Hogares de Nubes Estelares" de nuestro universo. Estas nubes gigantes no están hechas de agua como las de la Tierra; están hechas de polvo cósmico y gases como hidrógeno y helio. Cuando las miramos a través de telescopios potentes, parecen pinturas gigantes y brillantes salpicadas sobre el lienzo oscuro del espacio, extendiéndose por billones de millas en todas direcciones.
2Un Arcoíris de Elementos Espaciales
La razón por la que estas cunas estelares tienen tantos colores es porque están llenas de diferentes elementos. Cuando las estrellas jóvenes y llenas de energía comienzan a brillar dentro de la nube, actúan como bombillas gigantes que "excitan" el gas a su alrededor. El gas hidrógeno brilla con un hermoso rojo intenso, mientras que el oxígeno emite una luz azul o verde brillante. Debido a que estas nubes están dispersas en distancias tan vastas, los colores se mezclan y arremolinan para crear algunas de las vistas más impresionantes de toda la galaxia, como los famosos Pilares de la Creación.
3La Receta para un Nuevo Sol
¿Cómo se convierte una nube de polvo en una estrella ardiente? ¡Todo comienza con la gravedad! Durante millones de años, la gravedad actúa como una aspiradora cósmica, atrayendo grumos de gas y polvo cada vez más cerca. A medida que el grumo se aprieta, comienza a girar y a calentarse. Finalmente, el centro se vuelve tan caliente —alcanzando millones de grados— que se "enciende" y ¡nace una estrella completamente nueva! Este proceso está sucediendo ahora mismo en lugares como la Nebulosa de Orión, donde cientos de soles futuros se están despertando y comenzando sus largas vidas.