1El Poder Secreto del Estiramiento
Cuando tiras de una banda elástica o empujas hacia abajo en un trampolín elástico, ¡en realidad estás actuando como un científico! Estás usando tus músculos para mover algo fuera de su forma natural, lo que crea un tipo de energía "oculta" llamada energía potencial elástica. Piénsalo como una pequeña batería invisible que se carga cuanto más estiras el material. Mientras mantengas esa banda elástica apretada, la energía permanece encerrada dentro. Pero en el momento en que la sueltas, esa energía no desaparece; se transforma instantáneamente en movimiento, haciendo que el objeto vuelva a su tamaño original con un satisfactorio "¡zas!" o "¡pum!".
2De Arcos Antiguos a los 'Clics' Modernos
Este tipo de energía ha estado ayudando a los humanos durante miles de años. Hace mucho tiempo, los cazadores utilizaban el poder de la madera doblada y las cuerdas tensas en los arcos para lanzar flechas a velocidades de más de 240 kilómetros por hora. Hoy en día, usamos esta misma ciencia de maneras mucho más pequeñas. Dentro de tu bolígrafo favorito que hace 'clic', hay un pequeño resorte metálico que almacena energía cada vez que presionas el botón. Incluso las enormes cuerdas de bungee que usan los amantes de las emociones fuertes están diseñadas para almacenar cantidades enormes de energía. Cuando un saltador cae, la cuerda se estira para absorber la fuerza de la caída y luego la libera para levantarlo a salvo de nuevo hacia el cielo.
3¿Por Qué Vuelve a su Sitio?
El secreto está en de qué está hecho el material. La mayoría de las cosas elásticas están hechas de largas moléculas enredadas que actúan como montones desordenados de espaguetis. Cuando las estiras, estás forzando a esas moléculas a enderezarse y alinearse. ¡Realmente no les gusta estar en esa posición! Al estirarlas, estás "haciendo un trabajo" en el objeto, y ese trabajo se queda almacenado como energía potencial. Si estiras una banda elástica demasiado, podrías alcanzar su límite elástico, que es el punto en el que las moléculas ya no pueden aguantar y la banda se rompe. Comprender estos límites ayuda a los ingenieros a construir todo, desde parachoques de coches seguros hasta los amortiguadores de las bicicletas de montaña.