Si pudieras diseñar un día perfecto, ¿cómo sería?

¿Estaría lleno de montañas de dulces y fiestas ruidosas, o sería algo más tranquilo, como sentarte bajo un árbol con tu mejor amigo? Hace más de 2,000 años, un hombre llamado Epicuro comenzó una filosofía que cambió para siempre la forma en que la gente pensaba sobre la felicidad.

Imagina que te alejas de las calles ruidosas y concurridas de la antigua Atenas. La ciudad está llena de gente discutiendo sobre política, soldados marchando a la guerra y mercaderes gritando sus precios. Doblas una esquina y encuentras una puerta que conduce a un espacio tranquilo y exuberante conocido simplemente como El Jardín.

En el interior, el aire es más fresco. No hay estatuas elegantes ni muebles caros. En su lugar, ves a grupos de personas sentadas en la hierba, compartiendo comidas sencillas de pan y agua. Están hablando, riendo y pensando en lo que significa vivir una buena vida.

Imagina esto
Una pacífica puerta de piedra en un jardín con enredaderas verdes

Imagina un cartel sobre la puerta de un jardín que dice: 'Forastero, aquí te sentirás bien: aquí nuestro mayor bien es el placer'. Pero cuando entras, en lugar de oro y joyas, el anfitrión te ofrece una simple taza de agua y un tazón de avena sencilla. Esta era la famosa bienvenida del Jardín Epicúreo.

Este jardín fue el primer hogar del epicureísmo. En un mundo que a menudo era aterrador e impredecible, las personas en este jardín intentaban encontrar una manera de mantener la calma y ser felices. Creían que la clave de la vida no era conseguir todo lo que uno quería, sino aprender a querer las cosas adecuadas.

Epicuro, el hombre que lo empezó todo, era un tipo de maestro diferente. No quería que sus alumnos memorizaran largas listas de datos. Quería que sintieran una sensación de Ataraxia, una palabra griega que significa tener la mente libre de miedos y preocupaciones.

El mundo está hecho de pequeños Legos

Antes de poder ser feliz, Epicuro pensaba que tenías que entender cómo funciona realmente el mundo. Muchas personas en la antigua Grecia les tenían pánico a los dioses. Pensaban que cada trueno o terremoto era una señal de que un ser poderoso estaba enojado con ellos.

Epicuro miró las estrellas y los árboles y tuvo una idea diferente. Creía que todo en el universo está hecho de diminutos bloques de construcción invisibles llamados Átomos. Estos átomos se mueven constantemente a través de un espacio vacío llamado el Vacío.

Epicuro

El universo está compuesto de cuerpos y de espacio.

Epicuro

Epicuro quería que la gente dejara de tener miedo a la magia y a los dioses enojados. Explicó que todo lo que vemos es simplemente materia física moviéndose a través del espacio vacío.

Si todo el mundo son solo átomos chocando entre sí, entonces no hay razón para tener miedo a la oscuridad o a los espíritus misteriosos. Una tormenta no es un dios teniendo una rabieta: son solo átomos cambiando sus patrones. Esta idea se llama Materialismo, la creencia de que todo está hecho de cosas físicas.

Mira

Mira says:

"Si yo estoy hecho de átomos, y mi gato está hecho de átomos, y las estrellas están hechas de átomos... ¿significa eso que todos somos parte del mismo rompecabezas cósmico?"

Pero Epicuro añadió un giro muy interesante a esta idea. No creía que los átomos simplemente cayeran en línea recta como la lluvia. Sugirió que, de vez en cuando, un átomo daría un pequeño Desvío (o clinamen) sin motivo alguno. Este movimiento diminuto e impredecible es la razón por la que el mundo no es una máquina gigante y aburrida.

Gracias a ese desvío, pueden ocurrir cosas nuevas y los humanos podemos tener libre albedrío. Significa que no eres solo un robot siguiendo un programa. Tienes el poder de tomar decisiones y cambiar tu propio camino, lo cual es algo muy emocionante de descubrir.

¿Qué es la verdadera felicidad?

Hoy en día, cuando la gente oye la palabra "epicúreo", a menudo piensa en alguien a quien le encanta la comida elegante y cara. Pero los epicúreos originales eran exactamente lo contrario. Creían que la mejor manera de evitar el dolor era mantener una vida sencilla.

Dividieron nuestros deseos en tres categorías diferentes para ayudarnos a entender lo que realmente necesitamos. Esta forma de ver el mundo es parte del Empirismo, que significa aprender de lo que podemos ver, tocar y experimentar por nosotros mismos.

Inténtalo

Toma un papel y dibuja tres círculos, uno dentro del otro. En el círculo del centro, escribe 'Imprescindible' (Natural y Necesario). En el siguiente círculo, escribe 'Agradable' (Natural pero no Necesario). En el círculo exterior, escribe 'Solo un deseo' (Ni lo uno ni lo otro). ¿Dónde pondrías: Una cama caliente? ¿Una segunda bola de helado? ¿Ser la persona más famosa de YouTube?

Primero, están las cosas que son Naturales y Necesarias. Son las cosas sin las que no puedes vivir: agua, comida, refugio y amigos. Cuando tienes esto, tu cuerpo deja de sufrir por el hambre o el frío. Este estado de ausencia de dolor físico se llama Aponia.

Segundo, están las cosas que son naturales pero NO necesarias. Piensa en un trozo de pastel muy sofisticado. Es agradable tenerlo, pero en realidad no lo necesitas para ser feliz. De hecho, si comes demasiado, podrías terminar con dolor de barriga, ¡que es lo contrario de lo que quiere un epicúreo!

Epicuro

Envíame un poco de queso curado, para que, cuando quiera, pueda tener un banquete.

Epicuro

Esto estaba en una carta a un amigo. Muestra que, para un epicúreo, un 'banquete' no era una fiesta gigante, sino solo un poco de queso añadido a su pan y agua habituales.

Por último, están las cosas que no son ni naturales ni necesarias. Son cosas como ser famoso, tener una montaña de oro o ser el jefe de todo el mundo. Epicuro pensaba que estos eran los más peligrosos porque nunca te satisfacen. Cuanto más poder consigues, más te preocupas por perderlo.

Finn

Finn says:

"Espera, ¿así que si dejo de desear el último videojuego, podría ser más feliz que si lo consiguiera? ¡Eso suena a trabalenguas mental, pero tiene sentido!"

Epicuro también habló de dos tipos diferentes de placer. Está el Placer Cinético, que es esa sensación de "¡Siii!" que tienes cuando comes un dulce o juegas a un videojuego. Este placer es divertido, pero no dura mucho y a menudo te deja con ganas de más.

Luego está el Placer Estático, que es la sensación de "Ahhh..." de estar completamente en paz. Es la sensación de estar sentado al sol cuando no tienes hambre, ni sed, ni preocupaciones por el mañana. Para un epicúreo, esta paz tranquila es la forma más alta de felicidad que existe.

La cura de cuatro pasos para la preocupación

Epicuro sabía que, incluso si llevas una vida sencilla, las preocupaciones pueden colarse. Para ayudar a sus estudiantes, creó algo llamado el Tetrafármaco, o la "Cura de Cuatro Pasos". Era como un pequeño botiquín para la mente que podías llevar contigo a cualquier parte.

  1. No temas a Dios.
  2. No te preocupes por la muerte.
  3. Lo que es bueno es fácil de conseguir.
  4. Lo que es terrible es fácil de soportar.

¿Sabías que...?
Una pila de antiguos rollos griegos

¡Epicuro fue uno de los escritores más prolíficos de la historia, escribiendo más de 300 rollos de filosofía! Por desgracia, casi todos se perdieron con el tiempo. La mayor parte de lo que sabemos hoy sobre él proviene de las cartas que escribió a sus amigos y de un poema gigante escrito por un romano llamado Lucrecio.

¿Por qué decía que lo terrible es fácil de soportar? Él creía que si el dolor es muy intenso, normalmente no dura mucho tiempo. Y si el dolor dura mucho tiempo, suele ser lo suficientemente leve como para que sigas encontrando cosas que disfrutar, como una conversación o un recuerdo agradable.

Esto suena un poco al Estoicismo, otra escuela de filosofía. Pero mientras los estoicos se centraban en cumplir con su deber, los epicúreos se centraban en evitar el dolor innecesario. No querían ser héroes: solo querían ser felices y amables.

A través de los tiempos

306 a. C.
Epicuro compra una casa y un jardín a las afueras de Atenas, creando una escuela donde todo el mundo, incluidas las mujeres y las personas esclavizadas, es bienvenido a aprender.
50 a. C.
El poeta romano Lucrecio escribe 'Sobre la naturaleza de las cosas', un largo poema que explica la ciencia epicúrea y por qué no debemos temer al mundo.
1417 d. C.
Un cazador de libros llamado Poggio Bracciolini encuentra una vieja copia polvorienta del poema de Lucrecio en un monasterio, lo que supone el inicio de la ciencia moderna.
1776 d. C.
Thomas Jefferson, que se definía a sí mismo como epicúreo, incluye 'la búsqueda de la felicidad' en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos.

El poder de un mejor amigo

Si tuvieras que elegir la cosa más importante del Jardín, no serían las plantas ni el pan. Serían los amigos. Epicuro creía que la amistad era el regalo más grande que una persona podía tener.

Una vez dijo que nunca deberías comer solo. No se trata de lo que hay en el plato, sino de quién está sentado frente a ti. Los amigos nos ayudan a sentirnos seguros, escuchan nuestras ideas y nos recuerdan que no estamos solos en un gran universo hecho de átomos.

Mira

Mira says:

"La 'Cura de Cuatro Pasos' es como un paraguas para el alma. No evita que caiga la lluvia, pero impide que te empapes con tus propias preocupaciones."

A diferencia de otras escuelas de Atenas, el Jardín estaba abierto a todo el mundo. No importaba si eras rico o pobre, hombre o mujer, o incluso si eras una persona esclavizada. En el Jardín, todos eran iguales porque todos tenían el mismo objetivo: encontrar la paz.

Esta era una idea muy radical en aquella época. La mayoría de la gente pensaba que tu importancia venía de tu familia o de tu trabajo. Epicuro decía que tu importancia viene de tu capacidad para ser un buen amigo y un pensador claro.

Epicuro

Debemos, al mismo tiempo, reír y filosofar.

Epicuro

Epicuro creía que pensar sobre el mundo no debería ser una tarea pesada y triste. Si tu filosofía no te hace sentir más ligero y feliz, ¡lo estás haciendo mal!

Hoy en día todavía podemos usar estas ideas. Cuando el mundo parece ir demasiado rápido o ser demasiado ruidoso, podemos recordar buscar nuestro propio "Jardín". Podemos preguntarnos: ¿Realmente necesito este juguete nuevo para ser feliz, o solo necesito un vaso de agua y un buen libro?

Dos lados
Los epicúreos pensaban

El objetivo de la vida es encontrar la paz y evitar el dolor. Debemos mantenernos al margen de la política y centrarnos en nuestros amigos y nuestro jardín.

Los estoicos pensaban

El objetivo de la vida es ser valiente y cumplir con tu deber. Debemos participar en el mundo y mantenernos fuertes incluso cuando las cosas son dolorosas.

La filosofía no trata solo de libros grandes y estatuas viejas. Trata de las decisiones que tomas cada día. Al centrarnos en las cosas que realmente importan, como la amistad y la paz sencilla, todos podemos encontrar un poquito de ese antiguo Jardín en nuestras propias vidas.

Algo para Pensar

Si solo pudieras quedarte con tres cosas para ser feliz el resto de tu vida, ¿cuáles serían?

Aquí no hay respuestas correctas o incorrectas. Algunas personas pueden elegir a una persona, un lugar o incluso un sentimiento específico. ¿Qué te dicen tus elecciones sobre lo que realmente valoras?

Preguntas sobre Filosofía

¿De verdad los epicúreos solo comían pan y agua?
¡Casi siempre, sí! Creían que si te acostumbras a la comida sofisticada, serás infeliz cuando no puedas tenerla. Al limitarse a las cosas sencillas, siempre estaban satisfechos y nunca tenían que preocuparse por quedarse sin lujos.
¿Era Epicuro ateo?
No exactamente. Creía que los dioses existían, pero pensaba que estaban hechos de átomos y vivían muy lejos, en el espacio entre los mundos. Argumentaba que los dioses eran tan felices y pacíficos que no les importaba nada lo que hicieran los humanos, por lo que no necesitábamos temerles.
¿Ser 'epicúreo' es lo mismo que ser 'codicioso'?
En realidad, es todo lo contrario. Aunque hoy en día la palabra se usa para personas que aman las cosas caras, Epicuro enseñó que la codicia es una fuente de dolor. El verdadero placer proviene de tener 'suficiente' en lugar de 'demasiado'.

Tu propio jardín secreto

El epicureísmo nos recuerda que el mundo no es tan aterrador como parece a veces. Cuando miramos el mundo a través de los átomos y la amistad, descubrimos que la felicidad está mucho más cerca de lo que pensamos. No hace falta viajar a la antigua Atenas para encontrar el Jardín: solo hace falta apreciar las cosas sencillas y maravillosas que tienes justo delante de ti.