¿Alguna vez te has preguntado por qué algunas personas parecen saber exactamente qué decir cuando un amigo está llorando, mientras que otras se quedan paradas sintiéndose incómodas e inseguras?

Durante mucho tiempo, la gente pensó que ser 'listo' solo significaba ser bueno en matemáticas o en deletrear. Pero en la década de 1990, los científicos comenzaron a estudiar la Inteligencia Emocional, un tipo diferente de genialidad que nos ayuda a entender nuestros propios sentimientos y los de los demás.

Imagina que es una tarde lluviosa en 1990 en la Universidad de Yale. Dos profesores, Peter Salovey y John Mayer, están hablando en una oficina tranquila llena de montones de papeles de investigación. Están discutiendo un acertijo: ¿por qué algunas personas muy 'listas', con buenas notas y puntuaciones altas en los exámenes, tienen dificultades para hacer amigos o mantener la calma durante un desafío?

Se dieron cuenta de que las pruebas de inteligencia tradicionales se estaban perdiendo algo enorme. Decidieron nombrar a esta pieza faltante Inteligencia Emocional, o IE por sus siglas en español (o EQ en inglés). No se trataba de cuántos datos sabías, sino de cómo manejabas el 'clima' dentro de tu propia cabeza.

Imagina esto
Dos personas en una oficina llena de libros, teniendo una conversación profunda.

Imagina a dos profesores sentados en una habitación rodeados de libros. Afuera, el mundo piensa que la 'inteligencia' es solo una puntuación en un examen. Dentro, se dan cuenta de que una persona que no puede controlar su temperamento o entender la tristeza de un amigo se está perdiendo una parte vital de lo que significa ser humano.

Antes de este momento, la mayoría de la gente trataba las emociones como distracciones molestas que se interponían en el camino del pensamiento 'real'. Si estabas triste o enojado en la escuela, te decían que guardaras esos sentimientos y te concentraras en tu trabajo. La idea de que los sentimientos pudieran ser en realidad una forma de información fue revolucionaria.

Finn

Finn says:

"Si tenemos lógica y hechos para ayudarnos a tomar decisiones, ¿por qué necesitamos sentimientos? ¿Solo estorban?"

Las Dos Mentes en tu Cabeza

Para entender la inteligencia emocional, tenemos que observar cómo está construido nuestro cerebro. Piensa en tu cerebro como una casa con un sótano muy antiguo y un piso superior muy moderno. El sótano es donde vive la Amígdala, una parte diminuta del cerebro con forma de almendra que maneja emociones grandes y rápidas como el miedo y el enfado.

Este 'cerebro emocional' es como una alarma de humo: reacciona al instante para mantenerte a salvo. Si un tigre entrara en tu habitación, no querrías sentarte a pensar en ello: ¡querrías que tu amígdala hiciera que salieras corriendo! Sin embargo, la amígdala a veces se activa cuando no hay un tigre, como cuando estás nervioso por un examen de matemáticas.

Daniel Goleman

En un sentido muy real, tenemos dos mentes, una que piensa y otra que siente.

Daniel Goleman

Goleman escribió esto en su libro de 1995 para explicar que nuestro cerebro lógico y nuestro cerebro emocional son sistemas separados que deben aprender a trabajar juntos. Quería que la gente viera que las 'inteligencias del corazón' son tan reales como las 'inteligencias de los libros'.

Luego está el piso superior: la Corteza Prefrontal. Esta es la parte de tu cerebro que piensa, planea y resuelve problemas. La inteligencia emocional es básicamente la conversación entre la alarma del sótano y el piloto del piso superior. Es la capacidad de escuchar la alarma sin dejar que se apodere de toda la casa.

Cuando estas dos partes del cerebro trabajan juntas, lo llamamos Regulación. Es la diferencia entre gritar porque perdiste un juego y tomar un respiro para decir: 'Estoy realmente frustrado en este momento'.

Inténtalo

La próxima vez que sientas una emoción fuerte, prueba el 'Pronóstico del Tiempo Emocional'. No digas 'Estoy enojado'. En su lugar, di: 'Una tormenta está pasando en este momento'. Esto te ayuda a darte cuenta de que tú eres el cielo, y los sentimientos son solo el clima. El clima siempre cambia, pero el cielo permanece igual.

Los Cinco Pilares de la IE

En 1995, un psicólogo y periodista llamado Daniel Goleman escribió un libro famoso que llevó estas ideas al mundo entero. Argumentó que la IE podría ser en realidad más importante para el éxito en la vida que el CI (Coeficiente Intelectual). Desglosó la inteligencia emocional en cinco 'pilares' o habilidades principales.

El primer pilar es la Autoconciencia. Esta es la capacidad de reconocer un sentimiento en el momento en que sucede. Suena simple, pero en realidad es bastante difícil notar el momento exacto en que empiezas a sentirte 'de mal humor' o 'emocionado' antes de actuar en consecuencia.

Mira

Mira says:

"Pienso en la autoconciencia como ser el director de una orquesta. Tienes que escuchar cada instrumento para asegurarte de que la música suene bien."

  • Autorregulación: Manejar tus reacciones para que encajen con la situación.
  • Motivación: Usar tus sentimientos para seguir trabajando hacia una meta, incluso cuando las cosas están difíciles.
  • Empatía: Reconocer y entender lo que sienten otras personas.
  • Habilidades Sociales: Usar todas estas herramientas para construir buenas relaciones y resolver conflictos.

Howard Gardner

No se trata de cuán inteligente eres, sino de cómo eres inteligente.

Howard Gardner

Gardner es el padre de las 'Inteligencias Múltiples'. Argumentó que no existe un solo tipo de inteligencia, sino muchas, incluida la capacidad de entenderse a uno mismo y a los demás.

Ver a Través de los Ojos de Otro

Una de las partes más importantes de la inteligencia emocional es la Empatía. Esto es más que solo ser 'amable'. Es una forma de inteligencia Interpersonal: la capacidad de salir de tu propia experiencia e imaginar cómo se siente ser otra persona.

Imagina a un amigo que acaba de dejar caer su bandeja de almuerzo en la cafetería. Una persona podría reírse porque parece divertido. Pero una persona con mucha empatía podría sentir un pequeño 'pinchazo' de vergüenza en su propio pecho, recordando una vez que se sintió torpe. Ese sentimiento le dice exactamente qué hacer: ayudar a recoger la bandeja.

Dos lados
El Lado del CI

El CI (Coeficiente Intelectual) mide tu razonamiento lógico, memoria y habilidades matemáticas. La gente solía pensar que esta era la única manera de ser 'listo'.

El Lado de la IE

La IE (Coeficiente Emocional) mide cómo manejas los sentimientos y las relaciones. Muchos expertos ahora creen que este es un mejor indicador de felicidad y éxito.

Los científicos han descubierto que en realidad tenemos 'neuronas espejo' especiales en nuestros cerebros que nos ayudan a hacer esto. Cuando vemos a otra persona sonreír o fruncir el ceño, estas neuronas se activan como si nosotros mismos estuviéramos haciendo esa cara. Es como si nuestros cerebros estuvieran cableados para conectarse entre sí, pero tenemos que practicar prestando atención a esas señales.

A Través de las Edades

350 a.C.
Aristóteles escribe que poder manejar el enfado y usarlo por la razón correcta es una señal de gran carácter.
1872
Charles Darwin publica un libro argumentando que las expresiones de emoción humanas y animales son esenciales para la supervivencia.
1983
Howard Gardner introduce la idea de las 'Inteligencias Múltiples', mostrando que ser 'listo' no es solo cuestión de lógica.
1990
Salovey y Mayer nombran oficialmente la 'Inteligencia Emocional' en un artículo científico.
Hoy
Escuelas y lugares de trabajo en todo el mundo enseñan IE para ayudar a las personas a trabajar juntas y mantenerse mentalmente sanas.

¿Puedes hacer Crecer tu IE?

Una de las cosas más emocionantes sobre la inteligencia emocional es un concepto llamado Neuroplasticidad. Esta es una palabra grande que significa que tu cerebro es como un músculo que puede cambiar y volverse más fuerte con la práctica. A diferencia del CI, que en gran medida se mantiene igual a medida que envejeces, tu IE puede seguir creciendo toda tu vida.

Cada vez que te detienes a nombrar un sentimiento en lugar de solo reaccionar a él, estás construyendo un nuevo 'puente' en tu cerebro. Le estás enseñando al piloto del piso superior cómo hablar con la alarma del sótano. Este proceso se llama Introspección, o mirar hacia adentro para entender tu propia mente.

Finn

Finn says:

"¿Está bien sentir dos cosas a la vez? ¿Como estar muy feliz de haber ganado una carrera, pero también sentirme mal porque mi mejor amigo perdió?"

Peter Salovey

La inteligencia emocional es la capacidad de percibir emociones, de acceder y generar emociones para ayudar al pensamiento.

Peter Salovey

Salovey, quien más tarde se convirtió en presidente de Yale, quería demostrar que las emociones no son lo opuesto al pensamiento. En cambio, son herramientas que nos ayudan a pensar mejor y a tomar mejores decisiones.

Algunas personas se preocupan de que ser emocionalmente inteligente signifique que tienes que estar 'feliz' todo el tiempo. Pero los psicólogos dicen que todas las emociones son útiles, incluso las 'malas'. El miedo nos dice que tengamos cuidado, el enfado nos dice que algo es injusto y la tristeza nos dice que hemos perdido algo importante.

¿Sabías que...?
Un malvavisco esponjoso en un plato.

En la década de 1960, una famosa 'Prueba del Malvavisco' demostró que los niños que podían esperar para comer un dulce (usando autorregulación) a menudo les iba mejor en la escuela años después. Si bien el experimento es más complicado de lo que los científicos pensaron al principio, ¡mostró lo poderosos que pueden ser nuestros 'frenos' internos!

Ser emocionalmente inteligente no significa que dejas de tener sentimientos grandes y confusos. Solo significa que te conviertes en un mejor explorador de esos sentimientos. Aprendes a mantener la curiosidad sobre por qué te sientes de cierta manera, en lugar de tener miedo al sentimiento en sí.

¿Sabías que...?

¡Los humanos no somos los únicos con IE! Se ha visto a elefantes consolándose mutuamente tocándose las trompas cuando están tristes, y los delfines a menudo trabajan juntos de maneras complejas que demuestran que entienden las necesidades de los demás.

A medida que avanzamos hacia el futuro, la inteligencia emocional se vuelve aún más importante. Las computadoras pueden hacer cálculos y recordar datos mucho más rápido que los humanos. Pero las computadoras tienen dificultades para entender un chiste, consolar a un niño que llora o liderar un equipo a través de un cambio difícil. Estas son habilidades exclusivamente humanas que requieren una IE alta.

Algo para Pensar

Si pudieras diseñar un robot perfectamente lógico pero con cero inteligencia emocional, ¿qué tipo de problemas podría tener al intentar ayudar a un humano?

No hay respuestas correctas o incorrectas aquí. Piensa en lo que hace especial a una conexión humana y qué podría faltar si los sentimientos desaparecieran por completo.

Preguntas sobre Psicología

¿La inteligencia emocional es solo ser amable?
No exactamente. Si bien ser amable es parte de ello, la IE tiene más que ver con entender la verdad de una situación. A veces, ser emocionalmente inteligente significa tener una conversación difícil o defenderse con calma.
¿Se puede nacer con una IE alta?
Algunas personas pueden encontrar más fácil leer caras o mantener la calma, pero la inteligencia emocional es un conjunto de habilidades que todos pueden aprender. Es más como aprender a tocar un instrumento que tener un color de ojos determinado.
¿Por qué los adultos hablan tanto de la IE?
Los adultos se han dado cuenta de que en el trabajo y en las familias, ser capaz de comunicarse y manejar el estrés suele ser más importante que ser el más rápido en matemáticas. Quieren ayudar a los niños a aprender estos 'superpoderes' desde temprano.

El Explorador del Interior

Aprender sobre tus emociones es como convertirte en un explorador de un mundo que solo tú puedes ver. Se necesita coraje para mirar tus propios sentimientos, especialmente los aterradores, pero hacerlo te hace más poderoso y más conectado con las personas que te rodean. Sigue preguntando 'por qué' sobre lo que sientes y recuerda que incluso el clima más tormentoso finalmente se calma.