¿Alguna vez has sentido que te estás quedando pequeño en tu propia piel, o que tus juguetes favoritos de repente parecen pertenecer a un desconocido?

Este tiempo extraño, emocionante y a veces confuso se llama adolescencia. Es más que solo crecer en estatura: es un profundo cambio en la psicología donde tu cerebro y tu corazón comienzan a construir la persona que serás el resto de tu vida.

Imagina que estás parado sobre un puente. Detrás de ti está la tierra soleada de la niñez, donde las reglas eran más sencillas y jugar era tu trabajo de tiempo completo. Delante de ti está el vasto y misterioso territorio de la adultez.

Todavía no estás en ninguno de los dos lugares. Estás en el puente mismo. Durante mucho tiempo en la historia, la gente no pensaba que este puente existiera. Eras un niño, y luego eras un adulto, y el cambio sucedía casi de la noche a la mañana.

Imagina esto
Un contraste entre un aula antigua y una fábrica.

Imagina una fábrica en el año 1850. En lugar de sentarse en un aula, niños de diez años estaban de pie junto a máquinas ruidosas y pesadas durante doce horas al día. No tenían tiempo para pasatiempos o para pasar el rato con amigos porque eran tratados como pequeños empleados.

Antes de finales del siglo XIX, la mayoría de los niños no tenían una etapa intermedia. Una vez que eran lo suficientemente fuertes, se iban a trabajar al campo o a las fábricas. No había una palabra para los años entre los diez y los veinte porque la sociedad no los veía como un tiempo especial.

Luego, el mundo comenzó a cambiar. Las máquinas se hicieron cargo del trabajo pesado en las fábricas, y más niños comenzaron a ir a la escuela en lugar de trabajar. De repente, había un vacío: un período donde eras demasiado mayor para ser un niño pequeño pero demasiado joven para tener un trabajo y una familia propia.

El Nacimiento de una Nueva Idea

En 1904, un hombre llamado G. Stanley Hall lo cambió todo. Era un científico que estudiaba la mente humana, y publicó un libro enorme con un título nuevo para casi todos: Adolescencia.

Hall creía que esta etapa era como un segundo nacimiento. Argumentaba que los niños durante estos años no eran solo adultos pequeños. Estaban experimentando algo único e intenso.

G. Stanley Hall

La adolescencia es un nuevo nacimiento, pues en ella nacen los rasgos superiores y más completamente humanos.

G. Stanley Hall

Hall escribió esto en 1904 para explicar que los jóvenes no son solo niños grandes, sino que están desarrollando las partes más complejas de su personalidad.

Hall usó una frase muy famosa para describir este tiempo: "tormenta y estrés". Pensó que, debido a que tu cuerpo y tu cerebro están cambiando tan rápido, es natural sentir que estás en medio de una tormenta eléctrica.

Finn

Finn says:

"Si G. Stanley Hall tenía razón sobre la tormenta, ¿significa eso que todos deberíamos llevar paraguas, o deberíamos aprender a bailar bajo la lluvia?"

Notó que los jóvenes comenzaban a preocuparse profundamente por lo que estaba bien y lo que estaba mal. Se interesaron más por las opiniones de sus amigos que por los consejos de sus padres. Esta fue la primera vez que la psicología miró realmente a los "años intermedios" como una parte vital de ser humano.

El Motor Biológico

Mientras G. Stanley Hall observaba cómo se sentían los niños, otros científicos observaban lo que sucedía por dentro. Descubrieron que un proceso biológico llamado pubertad era el motor que impulsaba estos cambios.

La pubertad es la parte física de crecer. Es cuando tu cuerpo comienza a producir nuevos químicos que le dicen a tus huesos que crezcan y a tu voz que cambie. Pero la adolescencia es la parte mental y emocional que ocurre al mismo tiempo.

Dos lados
La Vista de la Naturaleza

Algunos científicos creen que los sentimientos de la adolescencia son causados principalmente por la 'Naturaleza': los químicos y los cambios cerebrales que le suceden a todos.

La Vista de la Crianza

Otros argumentan que se debe principalmente a la 'Crianza': cómo tu familia, escuela y país esperan que actúes mientras creces.

Tu cerebro durante este tiempo es como una casa en remodelación. La estructura básica está ahí, pero el cableado está siendo completamente reemplazado. La parte del cerebro que maneja las emociones grandes y las conexiones sociales se desarrolla muy rápido.

Sin embargo, la parte del cerebro que ayuda a planificar y pensar en las consecuencias tarda un poco más en ponerse al día. Por eso puedes sentir las cosas muy profundamente, o por qué podrías querer probar algo arriesgado y emocionante sin pensar en lo que sucederá después.

¿Es Igual en Todas Partes?

Durante un tiempo, la gente pensó que la "tormenta y el estrés" que Hall describió era solo una parte de ser humano. Pensaron que todos los niños en todos los países se sentían de la misma manera. Pero una mujer llamada Margaret Mead no estaba tan segura.

Mead era antropóloga, que es una científica que estudia diferentes culturas. En la década de 1920, viajó a las islas de Samoa en el Pacífico Sur para ver si los niños allí también tenían un tiempo de crecimiento difícil.

Margaret Mead

Debemos darnos cuenta de que la forma en que se comporta la gente está determinada en gran medida por su cultura.

Margaret Mead

Mead dijo esto después de estudiar a personas en diferentes partes del mundo, demostrando que no hay una forma 'correcta' o 'natural' de crecer.

Ella encontró algo sorprendente. En Samoa, la transición de niño a adulto parecía mucho más fluida y tranquila. No había tanta "tormenta y estrés" como en Estados Unidos o Europa.

Mira

Mira says:

"Me pregunto si nuestra cultura actual hace la adolescencia más difícil que en Samoa. ¡Tenemos tantas pantallas y exámenes de los que preocuparnos!"

Esto condujo a un gran debate en el mundo de las ideas. ¿La adolescencia se debe principalmente a nuestra naturaleza biológica, o está moldeada por la cultura en la que vivimos? El trabajo de Mead nos demostró que la forma en que tratamos a los jóvenes importa tanto como lo que sucede en sus cuerpos.

La Búsqueda de la Identidad

A medida que pasaban los años, los pensadores comenzaron a centrarse en un concepto nuevo: la identidad. Esta es la respuesta a la pregunta: "¿Quién soy yo?" Un psicólogo llamado Erik Erikson argumentó que el trabajo principal de la adolescencia es resolver este rompecabezas.

¿Sabías que...?
Un cerebro brillante con un reloj que marca la noche.

Durante la adolescencia, el reloj interno de tu cerebro en realidad cambia. ¡Por eso a muchos adolescentes les resulta muy difícil despertarse temprano para ir a la escuela, pero se sienten despiertos y creativos muy tarde en la noche!

En la niñez, tu identidad a menudo te es dada por tu familia. Podrías ser "el jugador de fútbol" o "el callado". Pero durante la adolescencia, empiezas a experimentar con diferentes versiones de ti mismo.

Podrías cambiar tu forma de vestir, la música que te gusta o en lo que crees. Esto se llama buscar autonomía, que es una palabra elegante para querer tomar tus propias decisiones y ser tu propia persona.

A Través de las Edades: El Crecimiento

Antigua Grecia
Aristóteles describe a los jóvenes como apasionados y llenos de esperanza, pero también un poco demasiado seguros de sí mismos.
Edad Media
Los niños a menudo se convierten en 'aprendices' a los 7 o 12 años, aprendiendo un oficio como herreros y viviendo como adultos.
1904
G. Stanley Hall publica su libro 'Adolescencia', nombrándola como una etapa específica e importante de la vida.
Década de 1950
La palabra 'Teenager' (Adolescente) se vuelve popular. Por primera vez, se hacen películas, música y ropa específicamente para este grupo de edad.
Hoy
La ciencia del cerebro muestra que la adolescencia continúa hasta mediados de los 20 años, ya que el cerebro termina su cableado final.

Es como probarse diferentes atuendos en un vestidor gigante. Algunas cosas que te pruebes no te quedarán bien en absoluto, y eso está bien. El objetivo no es encontrar la respuesta perfecta de inmediato, sino aprender a elegir por ti mismo.

La Importancia de No Saber

Un médico muy sabio llamado Donald Winnicott tenía una forma diferente de ver este tiempo. Pensaba que en realidad era muy importante que los adolescentes se sintieran un poco perdidos o incluso un poco desordenados.

Winnicott creía que el "puente" no debía cruzarse demasiado rápido. Sintió que los jóvenes necesitaban un espacio seguro donde pudieran estar "no integrados", lo que significa que aún no tenían todo resuelto.

Donald Winnicott

Lo único es sobrevivir, sobrevivir en un estado de salud y con la capacidad de vivir.

Donald Winnicott

Winnicott fue un médico que creía que el trabajo más importante para una persona joven era simplemente superar los cambios manteniendo su chispa de vida.

Argumentó que si los adultos intentan forzar a los niños a crecer demasiado rápido, esos niños podrían perder su sentido de la maravilla. Para Winnicott, las ideas salvajes y las preguntas profundas de la juventud no eran problemas a resolver. Eran señales de que una persona realmente estaba cobrando vida.

Finn

Finn says:

"Me gusta la idea de Winnicott de que estar 'desordenado' está bien. A veces me siento como un rompecabezas que está a medio terminar."

Esta perspectiva nos dice que está bien sentirse inseguro. De hecho, estar inseguro es una señal de que estás haciendo el arduo trabajo de crecer. Es el momento en que aprendes que tus pensamientos son tuyos, y ese es un descubrimiento muy poderoso.

El Cerebro en Crecimiento

Hoy, tenemos tecnología como las máquinas de resonancia magnética que nos permiten mirar dentro del cerebro mientras está funcionando. Ahora sabemos que el cerebro adolescente es una de las cosas más flexibles y creativas conocidas en el universo.

Tiene un alto nivel de plasticidad, lo que significa que es increíblemente bueno para aprender nuevas habilidades y hacer nuevas conexiones. Es por esto que muchos de los mejores atletas, músicos y activistas del mundo comienzan sus viajes durante estos años.

Inténtalo

Toma una hoja de papel y dibuja un mapa de 'Tu Mundo'. Colócate en el centro. ¿Quiénes son las personas más importantes? ¿Cuáles son tus cosas favoritas para hacer? Si hicieras esto cada año, ¡verías tu mapa expandirse y cambiar a medida que creces!

Eres más que solo un "adolescente" en entrenamiento. Eres una persona que experimenta un pico único de energía y curiosidad. El mundo te parece diferente porque lo estás mirando con ojos frescos.

¿Sabías que...?

La palabra 'adolescencia' proviene de la palabra latina 'adolescere', que significa 'crecer' o 'madurar'. ¡Al igual que una fruta, madurar lleva tiempo y no se puede apresurar!

Tu sentido de identidad propia se está expandiendo. Estás comenzando a ver cómo encajas en la gran historia del mundo. Incluso cuando se siente difícil, recuerda que el puente es donde la vista es más interesante.

Algo para Pensar

Si pudieras diseñar un mundo que se adaptara perfectamente al 'puente' de la adolescencia, ¿cómo se vería?

Aquí no hay respuestas incorrectas. ¿Habría más escuelas, más naturaleza o más tiempo para simplemente sentarse y pensar? Tu idea de un mundo perfecto dice mucho sobre la persona en la que te estás convirtiendo.

Preguntas sobre Psicología

¿Cuándo comienza realmente la adolescencia?
Generalmente comienza con la pubertad, que puede empezar entre los 8 y los 14 años. Sin embargo, los cambios emocionales y mentales a menudo comienzan antes de que notes cualquier cambio físico.
¿Por qué a veces se le llama una edad 'difícil'?
Puede sentirse difícil porque tu cerebro está aprendiendo a manejar emociones mucho más grandes mientras trata de descubrir quién eres. ¡Es como aprender a conducir un coche mientras el motor se está actualizando!
¿Los animales tienen adolescencia?
Sí. Muchos animales, especialmente los mamíferos como los elefantes, los delfines e incluso los cuervos, tienen un período donde juegan y aprenden reglas sociales antes de convertirse en adultos plenos.

Disfruta de la Vista

La adolescencia no es un problema a resolver: es una experiencia para vivir. Es el momento en que pasas de ser un pasajero en tu vida a ser quien tiene las manos en el volante. Incluso cuando el camino parece lleno de baches, recuerda que estás construyendo algo extraordinario: tú mismo.