1Resolviendo el Misterio del Cerebro Prehistórico
¿Cómo sabemos qué estaba pasando dentro de la cabeza de un dinosaurio millones de años después de que desaparecieron? Como los cerebros están hechos de tejido blando que normalmente no se fosiliza, los científicos tienen que convertirse en detectives prehistóricos. Observan el espacio vacío dentro de los cráneos fosilizados para crear "endocasts". Estos son modelos 3D, a veces hechos con escaneos de tomografía computarizada (TC) de alta tecnología, que muestran la forma y el tamaño exactos del cerebro. Al mirar estos modelos, los expertos pueden ver qué partes del cerebro eran las más grandes. Por ejemplo, si los bulbos olfatorios eran enormes, ¡significaba que el dinosaurio tenía un increíble sentido del olfato para rastrear su cena!
2Los Cazadores de Alta Tecnología del Pasado
Aunque algunos dinosaurios son famosos por ser un poco lentos, otros eran sorprendentemente listos. Al Troodón a menudo se le llama el "Einstein" del mundo de los dinosaurios porque tenía una proporción cerebro-cuerpo muy alta. Este pequeño depredador emplumado tenía un cerebro similar en proporción a las aves modernas que no vuelan. Además, tenían enormes cuencas oculares que miraban hacia adelante, lo que les daba percepción de profundidad como a los humanos. Esto sugiere que no solo actuaban por instinto; probablemente estaban calculando distancias y planeando estrategias de caza complejas, ¡quizás incluso trabajando juntos en manadas para atacar presas mucho más grandes bajo el manto de la noche!
3La Verdad Sobre el Cerebro de Nuez
¡Quizás hayas escuchado que el gigante Estegosaurio, con sus placas, tenía un cerebro del tamaño de una nuez, lo que suena diminuto para una bestia tan grande como un autobús! Aunque su cerebro era ciertamente pequeño (pesando solo unos 80 gramos), estaba perfectamente diseñado para su estilo de vida. El Estegosaurio no necesitaba resolver acertijos; solo necesitaba encontrar plantas y blandir su cola puntiaguda para defenderse. Durante mucho tiempo, la gente pensó que algunos dinosaurios grandes tenían un "segundo cerebro" en sus caderas para ayudar a mover sus patas traseras, pero ahora sabemos que en realidad era un manojo especial de nervios. Incluso con cerebros pequeños, ¡estas criaturas increíbles dominaron la Tierra durante más de 180 millones de años!