1Una Nube que Puedes Tocar
¿Alguna vez has salido en una mañana con el aire "espeso" y has sentido el aire húmedo en tu piel? ¡Eso es porque la niebla es en realidad una nube estratocúmulo que decidió visitar el suelo! Las nubes estratocúmulo generalmente cuelgan bajas en el cielo como una gran manta gris, pero cuando se forman justo donde caminamos, la llamamos niebla. Está hecha de millones de gotitas de agua tan pequeñas y ligeras que flotan en el aire en lugar de caer como lluvia. Cuando miles de millones de estas gotitas se juntan, bloquean la luz, haciendo que todo se vea blanco y misterioso como una bola de algodón gigante.
2La Regla del Kilómetro
Los científicos usan una regla específica para diferenciar entre niebla y neblina: ¡todo depende de tu visibilidad! Visibilidad es una palabra que describe qué tan lejos puedes ver claramente. Si el aire está tan espeso que no puedes ver un punto de referencia—como una casa o un árbol alto—que esté a solo un kilómetro (unos 0.6 millas) de distancia, ¡entonces estás parado en niebla! Si el aire está húmedo y borroso, pero puedes ver más allá de un kilómetro, se llama oficialmente neblina. La neblina es mucho más delgada porque las gotitas de agua no están tan amontonadas, por eso puedes ver a través de ella mucho mejor que a través de una densa niebla matutina.
3Bebiendo del Aire
La neblina y la niebla no son solo para mirar, ¡en realidad salvan vidas para algunos animales en la naturaleza! En el Desierto de Namibia, donde casi nunca llueve, un tipo especial de escarabajo se para de cabeza cuando la neblina llega rodando desde el océano. ¡Las diminutas gotas de agua se pegan a la espalda con bultos del escarabajo y ruedan hasta su boca para una bebida refrescante! Este proceso se llama recolección de humedad. Así que, la próxima vez que veas una mañana de neblina, ¡recuerda que en algún lugar del mundo, una pequeña criatura podría estar usando esa misma nube para mantenerse viva e hidratada!