¿Alguna vez has mirado una foto de cuando eras un bebé y te has preguntado a dónde se fue esa personita?
Es un misterio extraño que, mientras tu cuerpo crece, tu mente también está ocupada construyendo algo invisible llamado identidad. Un artista alto y viajero llamado Erik Erikson dedicó su vida a trazar el mapa de cómo crecemos, desde que somos bebés hasta convertirnos en adultos sabios, a través de un proceso llamado desarrollo psicosocial.
Imagina que es el año 1927 en Viena, Austria. Las calles están llenas del sonido de carruajes tirados por caballos y del olor a café fuerte y pastel de chocolate.
Un hombre joven de ojos azules brillantes y una melena de cabello rubio camina por la ciudad con un cuaderno de dibujo bajo el brazo. Este es Erik Erikson. Todavía no es científico ni médico; es un artista viajero al que le encanta hacer retratos de niños.
Imagina que estás en un aula soleada en Viena. En el suelo hay bloques de madera, arcilla y muñecos. Un hombre alto está sentado allí mismo, en la alfombra con los niños, sin decirles qué hacer, sino simplemente observando cómo construyen sus torres. No le interesa la torre en sí, sino cómo se siente el niño cuando la torre se cae.
Erik era un poco aventurero porque estaba tratando de descubrir a dónde pertenecía. Nació en Alemania, pero su madre era danesa y su padre biológico se había ido antes de que él naciera.
A menudo se sentía como un extraño, como si no encajara del todo en un grupo o país específico. Este sentimiento de estar «en medio» lo llevaría finalmente a inventar una de las frases más famosas de la psicología: la crisis de identidad.
Finn says:
"Si Erik Erikson se sentía como un extraño, ¿significa eso que estar confundido sobre dónde encajas es en realidad un superpoder para un psicólogo?"
Mientras estaba en Viena, invitaron a Erik a enseñar en una pequeña escuela experimental. La escuela estaba dirigida por Dorothy Burlingham y Anna Freud, la hija del famoso Sigmund Freud.
Erik notó algo fascinante al observar a sus alumnos. No solo estaban aprendiendo matemáticas o lectura, sino que utilizaban el juego para procesar sus mayores miedos y esperanzas.
El descubrimiento del mapa de la vida
Erik empezó a darse cuenta de que crecer no era solo una línea recta hacia la adultez. Era más bien como un videojuego con diferentes niveles.
Cada nivel tiene un desafío específico que debes resolver antes de poder dominar verdaderamente el siguiente. Él llamó a estos desafíos «conflictos», pero no son cosas malas. Son más bien como estirones de crecimiento para tu personalidad.
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Los niños juegan no solo por diversión, sino para dominar la realidad.
Él creía que nuestro entorno, las personas y el mundo que nos rodea, cambian lo que necesitamos a diferentes edades. Un bebé necesita saber que el mundo es seguro, mientras que un niño de diez años necesita saber que es bueno creando cosas.
Finalmente, Erik se mudó a Estados Unidos y escribió un libro llamado Infancia y sociedad. En él, presentó su gran idea: las ocho etapas del desarrollo.
¡Erik Erikson eligió su propio apellido! Nació como Erik Homburger, pero cuando se convirtió en ciudadano estadounidense, se nombró a sí mismo «Erik-son» (hijo de Erik). Fue su manera de definir su propia identidad, ya que nunca conoció a su padre biológico.
Nivel uno: La semilla de la esperanza
Cada ser humano comienza en el mismo lugar: la Etapa Uno. Esto sucede cuando eres un bebé pequeñito, y tu tarea principal es descubrir si puedes confiar en el mundo.
Si tus adultos te cuidan cuando lloras y te alimentan cuando tienes hambre, desarrollas un sentido de confianza. Erik decía que esto crea una pequeña chispa de «esperanza» dentro de ti que se queda por el resto de tu vida.
Nivel dos: El poder del «¡No!»
Cuando te conviertes en un niño pequeño, de repente te das cuenta de que eres una persona separada de tus padres. Esta es la etapa de la autonomía, que es una palabra elegante para decir independencia.
Por eso a los niños pequeños les encanta decir «¡No!» o «¡Yo solo!». Erik pensaba que esto era maravilloso porque significa que el niño está construyendo su propia voluntad.
Mira says:
"Recuerdo la fase del «¡No!» de mi hermano pequeño. Era desesperante, pero Erikson hace que parezca que solo estaba ocupado construyendo su propio reino."
Nivel tres: El explorador
Para cuando llegas a la edad preescolar, empiezas a tener grandes ideas. Quieres construir una nave espacial con los cojines del sofá o montar una obra de teatro para tu familia.
Erik llamó a esto «iniciativa». Si se te anima a probar estas cosas, aprendes que tus ideas tienen poder. Si te dicen que eres «malo» por ser curioso, podrías sentir una sensación de culpa en su lugar.
Empieza un diario del «¡Yo puedo!». Durante una semana, anota una cosa nueva que hayas aprendido o practicado, por pequeña que sea. Podría ser un nuevo truco con el monopatín, un problema difícil de matemáticas o incluso hacer un sándwich realmente bueno. ¡Así es como construyes tu sentido de la «Laboriosidad»!
Nivel cuatro: El creador
¡Es probable que esta sea la etapa en la que te encuentras ahora mismo! Erik llamó a esto la etapa de la laboriosidad frente a la inferioridad.
Entre los seis y los doce años, estás ocupado aprendiendo cómo funciona el mundo. Estás descubriendo cómo leer, cómo practicar deportes, cómo programar o cómo dibujar.
Estás construyendo un sentido de competencia, la sensación de que eres «bueno en las cosas». Es un tiempo de trabajo duro increíble, incluso si parece que solo estás yendo a la escuela.
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Cuanto más sepas quién eres, menos dejarás que las cosas te molesten.
Nivel cinco: El gran rompecabezas
A medida que te acercas a la adolescencia, llegas al nivel más famoso de todos: la Identidad. Aquí es donde empiezas a preguntarte: «¿Quién soy yo, realmente?»
Podrías probar diferentes estilos de ropa, música distinta o diferentes grupos de amigos. Erik creía que esta era una «crisis» saludable porque te ayuda a descubrir qué es lo que realmente valoras.
Algunas personas piensan que nacemos con nuestras personalidades ya definidas, como una semilla que solo puede ser un tipo de flor.
Erikson creía que las personas que conocemos y la cultura en la que vivimos «riegan» diferentes partes de nosotros, cambiando la forma en que crecemos.
Erikson fue uno de los primeros pensadores en decir que no dejamos de crecer cuando cumplimos dieciocho años. Argumentó que nuestra vida es un viaje continuo de cambio.
¡Incluso tus padres y abuelos todavía están en el mapa! Ellos están lidiando con sus propias etapas, como descubrir cómo cuidar a los demás o mirar hacia atrás en sus vidas con una sensación de paz.
El arte del juego
Erik nunca perdió su mirada de artista. Pasaba horas en el suelo jugando con niños, usando muñecos y bloques para ver cómo veían el mundo.
Creía que el juego era un «espacio seguro» donde los niños podían practicar ser adultos. Si a un niño le preocupaba una visita al médico, podía jugar al «hospital» con su osito de peluche para sentirse más en control.
Imagina un «Mapa de Etapas» de tu vida. Detrás de ti están las tierras de la Confianza e Independencia. Ahora mismo, estás en el Bosque del Aprendizaje (Laboriosidad). Delante de ti está la Montaña de la Gran Identidad. Puede parecer empinada, pero todo el mundo tiene que escalarla, y la vista desde la cima es donde finalmente ves quién eres.
Al observar a los niños jugar, se dio cuenta de que nuestra mente inconsciente —la parte de nuestro cerebro en la que no siempre estamos pensando— utiliza los juguetes para contar historias.
Estas historias nos ayudan a cerrar la brecha entre nuestros sentimientos internos y el mundo exterior. La esposa de Erik, Joan Serson Erikson, también fue una brillante colaboradora que le ayudó a desarrollar estas ideas ¡e incluso añadió una novena etapa más adelante en su vida!
Cómo vemos a los niños
Por qué Erikson es importante hoy
Antes de Erikson, mucha gente pensaba que los niños eran solo «adultos pequeños» o «cubos vacíos» que debían llenarse de datos.
Erik nos mostró que cada niño es un héroe en una gran aventura. Cada «no», cada «por qué» y cada «¿quién soy yo?» es un paso vital para construir un yo fuerte y saludable.
Finn says:
"¿Qué pasa si alguien se queda atascado en un nivel? Erikson dice que podemos seguir creciendo, así que supongo que siempre podemos volver atrás y encontrar la «esperanza» o la «confianza» que nos faltó."
Su trabajo nos recuerda que debemos ser pacientes con nosotros mismos. No tenemos que tener todas las respuestas ahora mismo porque todavía estamos «en construcción».
El mapa de tu vida se está dibujando todavía, y tú eres el artista que sostiene el lápiz. Hay mucho espacio para errores, cambios y caminos totalmente nuevos.
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Todo lo que crece tiene un plan de base.
Algo para Pensar
Si pudieras añadir una etapa nueva al mapa de la vida para personas que tienen 100 años, ¿cuál sería el desafío?
Erikson creía que nunca dejamos de crecer. Imagina a una persona muy anciana. ¿Qué es algo nuevo que todavía podría estar aprendiendo sobre sí misma o sobre el mundo? No hay respuestas incorrectas en el mapa de la mente.
Preguntas sobre Psicología
¿Qué es una crisis de identidad?
¿Erikson estudió solo a niños?
¿Qué pasa si «fallas» en una etapa?
La aventura continúa
La próxima vez que te sientas frustrado porque aún no puedes hacer algo, o confundido sobre a qué grupo de amigos perteneces, recuerda a Erik Erikson. Él te diría que vas justo a tiempo. No solo te estás haciendo mayor; estás dominando el arte de ser tú mismo. Sigue explorando, sigue jugando y sigue dibujando tu propio mapa.