¿Alguna vez has mirado un atardecer tan hermoso que olvidaste tu propio nombre por un segundo?
Esa sensación de ser parte de algo inmenso y misterioso está en el corazón del Misticismo. Durante miles de años, ciertas personas en la tradición cristiana han buscado una conexión directa y personal con Dios a través de la Contemplación y el silencio.
Imagina que estás parado al borde de un océano vasto y silencioso en la noche. No puedes ver el fondo, y no puedes ver dónde termina el agua y comienza el cielo.
Podrías sentirte un poco pequeño, pero también sientes que eres parte del mundo entero. Este sentimiento de estar conectado a un misterio profundo es exactamente lo que los místicos cristianos han dedicado sus vidas a explorar.
Imagina que estás caminando por una catedral enorme. El aire es fresco y huele a velas de cera de abejas. La luz del sol incide en las vidrieras, salpicando el suelo con luz roja y azul. A lo lejos, escuchas una sola voz cantando una melodía que parece flotar hasta el techo. Este es el 'sentimiento' del misticismo: asombro, belleza y un pequeño escalofrío.
El Desierto Susurrante
Hace mucho tiempo, alrededor del año 300, los primeros místicos cristianos no vivían en grandes iglesias ni en ciudades bulliciosas. Se mudaron a los desiertos secos y arenosos de Egipto y Siria.
Estos hombres y mujeres fueron llamados los Padres y Madres del Desierto. Practicaban el Ascetismo, lo que significaba vivir de manera muy sencilla, con casi ningún juguete, ropa elegante o incluso mucha comida.
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Ve, siéntate en tu celda, y tu celda te enseñará todo.
¿Por qué lo dejaron todo atrás? Creían que el mundo era demasiado ruidoso para escuchar la voz de Dios.
Pensaron que si permanecían en el silencio el tiempo suficiente, dejarían de pensar en sus propias preocupaciones. En ese espacio vacío, esperaban encontrar una especie de Trascendencia, o una manera de ir más allá de la vida cotidiana.
Finn says:
"¿Si el desierto estaba tan silencioso, se aburrían alguna vez? ¿O el aburrimiento es solo lo que sucede cuando aún no hemos encontrado el misterio?"
La Música de las Esferas
A medida que pasaban los siglos, el misticismo se trasladó del desierto solitario a los muros de piedra del Monasterio. Estos eran lugares donde monjes y monjas vivían, trabajaban y rezaban juntos.
En el siglo XII, una mujer llamada Hildegarda de Bingen se convirtió en una de las místicas más famosas de la historia. No era solo una monja: también era científica, música y escritora.
Hildegarda de Bingen era tan respetada que Reyes y Papas le escribían pidiendo consejo. ¡Incluso inventó su propio lenguaje secreto llamado 'Lingua Ignota' y escribió 77 canciones!
Hildegarda tenía sueños y visiones increíbles que ella llamaba "La Sombra de la Luz Viviente". Ella no solo veía a Dios como una persona en un trono; veía lo divino en las plantas verdes y en las estrellas giratorias.
Ella usó una palabra especial, Viriditas, que significa "verdura" o "frescura". Para ella, ser mística significaba sentir la energía de la vida latiendo a través de cada hoja y cada persona.
Mira says:
"Me encanta la idea de 'Viriditas'. Me hace pensar que cada vez que veo un nuevo brote en el jardín, estoy viendo un poquito de un milagro."
Una Avellana en la Palma de Tu Mano
A mediados de la década de 1300, otra mujer llamada Julián de Norwich vivía en una pequeña habitación adjunta a una iglesia en Inglaterra. Pasaba la mayor parte de su tiempo sola, mirando por una pequeña ventana hacia el mundo.
Julián tuvo una visión famosa donde vio algo del tamaño de una avellana en su mano. Cuando preguntó qué era, sintió una respuesta en su corazón: era el mundo entero.
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Todo estará bien, y todo estará bien, y toda clase de cosas estarán bien.
Las ideas de Julián fueron muy valientes para su época. Creía que Dios era como un padre amoroso que nunca se enojaría con sus hijos.
Ella enseñó que incluso cuando las cosas se sienten aterradoras o rotas, hay una paz más profunda que mantiene todo unido. Ella llamó a esto Interioridad, o el mundo tranquilo que llevamos dentro de nosotros.
Intenta el 'Desafío de la Avellana'. Encuentra un objeto pequeño: un guijarro, una semilla o un botón. Sostenlo en tu mano y míralo durante tres minutos. Piensa en cuánta energía se necesitó para crear ese objeto, y cómo está conectado con el resto del universo. ¿Se siente diferente después de tres minutos?
Luz y Oscuridad: Dos Maneras de Ver
¿Cómo hablas de algo que es demasiado grande para las palabras? Los místicos tienen dos formas principales de pensar sobre este misterio.
Una forma se llama misticismo Kataphatic. Esto es cuando usas cosas hermosas como música, vidrieras y cuentos para comprender lo divino.
Podemos conocer a Dios a través de las cosas que vemos y tocamos, como el arte, la naturaleza y las palabras en los libros sagrados.
Dios es tan grande que nuestro cerebro no puede comprenderlo, así que debemos renunciar a todas las palabras e imágenes para encontrar la verdad en la oscuridad.
La otra forma se llama misticismo Apophatic. Esto es mucho más misterioso porque dice que Dios es tan grande que solo podemos describir lo que no es.
Es como intentar describir el color azul a alguien que nunca lo ha visto. Podrías decir que no es rojo, que no es caliente y que no hace ruido. Este camino conduce a una idea famosa llamada La Nube del No Saber.
Finn says:
"La 'Nube del No Saber' suena como un gran lugar para esconderse. Quizás no saberlo todo es en realidad una especie de superpoder."
El Castillo Interior
En el siglo XVI, una monja española llamada Teresa de Ávila escribió sobre el alma humana como si fuera un hermoso castillo de cristal. Dijo que dentro de cada persona hay siete habitaciones, y el objetivo de la vida es viajar hasta el centro.
Ella no pensó que necesitaras cruzar el océano para encontrar una aventura. Para Teresa, la mayor aventura estaba sucediendo justo dentro de tu propia mente y corazón a través de la Contemplación.
Místicos a Través de las Edades
El Silencio Moderno
Podrías pensar que el misticismo es algo solo para personas con túnicas anticuadas, pero todavía está sucediendo hoy. Los místicos modernos enseñan que podemos encontrar el "silencio" incluso en una ciudad concurrida.
Sugieren que cuando estamos completamente presentes, como cuando estamos pintando un cuadro o escuchando atentamente a un amigo, estamos tocando ese mismo misterio. Se trata de estar despierto a la maravilla de estar vivo.
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La contemplación es la expresión más alta de la vida intelectual y espiritual del hombre.
Muchos místicos fueron considerados problemáticos por los líderes de su tiempo. Esto se debe a que los místicos creían que podían hablar con Dios directamente, lo que significaba que no siempre esperaban a que un sacerdote o un rey les dijera qué hacer.
El misticismo no proporciona respuestas fáciles ni una lista de reglas a seguir. En cambio, nos invita a sentirnos cómodos con no saberlo todo.
Nos dice que el universo es mucho más profundo y hermoso de lo que parece en la superficie. ¿Y la mejor parte? No necesitas un mapa para llegar allí: ¡solo necesitas estar quieto y escuchar!
Algo para Pensar
Si tuvieras que encontrar un 'lugar tranquilo' dentro de tu propia mente, ¿cómo se vería?
No hay respuestas correctas o incorrectas aquí. Algunas personas imaginan un jardín secreto, otras imaginan un océano profundo o una biblioteca donde los libros no tienen títulos. Tu mundo interior te pertenece solo a ti.
Preguntas sobre Religión
¿Es lo mismo el misticismo que la magia?
¿Tengo que ser religioso para ser un místico?
¿Por qué los místicos hablaban tanto de la 'oscuridad'?
La Puerta Siempre Está Abierta
El misticismo cristiano nos recuerda que el mundo es un lugar mucho más mágico de lo que a menudo nos damos cuenta. Ya sea que encuentres esa maravilla en un desierto, en una avellana, o simplemente en un momento de silencio antes de dormir, el misterio siempre está ahí, esperando que lo notes. Sigue haciendo preguntas, sigue estando quieto y sigue buscando la verdura en todas las cosas.