¿Alguna vez has observado a un halcón dando vueltas en lo alto y te has preguntado cómo se ve el mundo desde su punto de vista?

En el Antiguo Egipto, la gente miraba al halcón y veía algo más que un simple pájaro: veían a Horus, el dios del cielo. Él era una figura central en la Mitología Egipcia, representando el poder del Faraón y la lucha eterna por mantener el mundo en equilibrio.

Imagina que estás a la orilla del río Nilo hace cuatro mil años. El calor es intenso, pero una brisa fresca agita el agua. Miras hacia arriba y ves un halcón, inmóvil contra el azul, con sus ojos afilados recorriendo las arenas del desierto.

Para la gente que vivía allí, ese pájaro no era solo un cazador. Era la sombra viva de un dios que había estado allí desde el principio de los tiempos. Lo llamaban Horus: el "Distante".

Imagina esto
La vista de un halcón sobre el Antiguo Egipto

Imagina que eres un halcón. Estás planeando a 600 metros sobre el Nilo. Debajo de ti, el río parece una larga cinta verde que corta un vasto mar de arena naranja. Puedes ver las diminutas velas blancas de los barcos y las brillantes puntas doradas de las pirámides. Desde aquí arriba, todo parece conectado.

Horus es una de las figuras más antiguas y complejas de la historia. A menudo se le representaba como un hombre con cabeza de halcón, que llevaba una corona doble. Esta corona era importante porque demostraba que gobernaba tanto el Alto como el Bajo Egipto: las dos mitades del reino.

Él era más que un rey: era el cielo mismo. Las historias antiguas nos cuentan que su ojo derecho era el sol y su ojo izquierdo era la luna. Cuando parpadeaba, o cuando volaba a través de los cielos, el día se convertía en noche.

Finn

Finn says:

"Si sus ojos eran el sol y la luna, ¿tenía que tener cuidado de no parpadear durante el día o se oscurecía todo de repente por un segundo?"

Para entender a Horus, tenemos que mirar a su familia. Era hijo de Isis, una poderosa maga, y de Osiris, el primer rey de Egipto. Su nacimiento fue un secreto, oculto en los pantanos de papiro del delta del Nilo para mantenerlo a salvo de su tío, Set.

Set era el dios de las tormentas, el calor del desierto y el caos. Había matado a Osiris para quedarse con el trono. Esto creó un mundo roto y desalineado: un mundo donde el rey legítimo había desaparecido y un usurpador gobernaba.

Heródoto

Los egipcios son religiosos en exceso, más que cualquier otra nación del mundo.

Heródoto

Heródoto fue un antiguo viajero griego que visitó Egipto hace unos 2.500 años. Se asombró de cómo cada parte de la vida egipcia, desde los pájaros en el cielo hasta la forma en que cultivaban, estaba conectada con sus dioses.

Mientras Horus crecía, aprendió que tenía una gran responsabilidad. Él era el heredero al trono, aquel que debía restaurar la Ma'at, que es la palabra egipcia para la verdad, el equilibrio y el orden. No podía ser simplemente un niño: tenía que ser un protector.

Esto llevó a una serie de batallas legendarias conocidas como las Contiendas de Horus y Set. No fueron simples peleas físicas con espadas o lanzas. Fueron pruebas de fuerza, ingenio y resistencia que duraron ochenta años.

Dos lados
El Poder del Caos

Set representaba el desierto y las tormentas. Él era la fuerza que rompía las cosas y causaba cambios, lo cual era aterrador pero necesario para que ocurrieran cosas nuevas.

El Poder del Orden

Horus representaba los campos verdes y el sol constante. Él era la fuerza que mantenía las cosas iguales y se aseguraba de que la vida continuara de forma segura cada día.

A veces competían en barcos hechos de piedra. Otras veces se transformaban en hipopótamos para ver quién aguantaba más tiempo bajo el agua. Estas historias nos muestran cómo pensaban los egipcios sobre el mundo: como un constante tira y afloja entre la estabilidad y el cambio.

En una de estas feroces batallas, Set logró arrancarle a Horus su ojo izquierdo. Fue un momento de profunda oscuridad y pérdida. Pero también dio lugar a uno de los símbolos más famosos de la historia de la humanidad: el Udyat, o el Ojo de Horus.

¿Sabías que...?
Las partes matemáticas del Ojo de Horus

¡El Ojo de Horus se utilizaba como sistema de medición! Cada parte del dibujo del ojo representaba una fracción diferente: 1/2, 1/4, 1/8, 1/16, 1/32 y 1/64. Si las sumabas todas, casi formaban un entero (63/64). Se decía que el 1/64 que faltaba era la magia que Tot usó para curar el ojo.

Según los mitos, el dios Tot, encargado de la sabiduría y la escritura, encontró las piezas del ojo roto. Usó su magia para sanarlo y volver a unirlo. El ojo se convirtió en un símbolo de sacrificio, curación y protección.

Cuando el ojo fue restaurado, era incluso más poderoso que antes. Horus no se lo quedó para sí mismo: se lo ofreció a su padre fallecido, Osiris, para ayudarle a encontrar su camino en el más allá. Este acto de generosidad es la razón por la que el ojo fue usado como un Amuleto por las personas durante miles de años.

Mira

Mira says:

"El ojo se rompió en seis pedazos, y los egipcios usaban esos pedazos para representar fracciones en matemáticas. ¡Es como si su mitología y sus tareas escolares fueran lo mismo!"

La historia del ojo nos recuerda que, aunque algo esté roto, puede repararse y convertirse en algo nuevo. También explica por qué la luna no siempre está llena. Cuando la luna mengua, los egipcios creían que el ojo estaba siendo dañado de nuevo; cuando crece, es porque se está curando.

Finalmente, los demás dioses decidieron que Horus era el legítimo ganador. Se convirtió en el primer rey de un Egipto unido. A partir de ese momento, cada faraón humano fue visto como el "Horus Viviente" en la tierra.

E.A. Wallis Budge

El Ojo de Horus es el símbolo de la ofrenda que los vivos hacían a los muertos.

E.A. Wallis Budge

Budge fue un famoso historiador que dedicó su vida a traducir textos del antiguo Egipto. Se dio cuenta de que para los egipcios, el mito de Horus no era solo una historia: era una guía sobre cómo cuidar de tu familia incluso después de que se hubieran ido.

Cuando un faraón se sentaba en el trono, no era solo un hombre. Llevaba el manto del dios halcón. Esto significaba que debía ser quien mantuviera la paz y asegurara que el sol saliera cada mañana. La gente creía que la seguridad del mundo dependía de que el Rey actuara como Horus.

Puedes ver esta conexión en el arte egipcio. A menudo, una estatua de un faraón tiene un pequeño halcón posado detrás de su cabeza, envolviendo su cuello con las alas. Era una forma de decir: el dios protege al rey, y el rey es la voz del dios.

Inténtalo

¡Dibuja tu propio Ojo de Horus! Empieza con la forma de un ojo normal, luego añade la marca de la 'lágrima' y la larga cola rizada de 'halcón' debajo. Este símbolo servía como amuleto de la suerte. Si fueras un dios o un rey, ¿qué símbolo especial querrías que la gente usara para sentirse segura?

Pero, ¿qué pasaba cuando un faraón moría? Los egipcios también tenían una respuesta para eso. Creían que el rey muerto se convertía en Osiris, el gobernante del inframundo, mientras que su hijo se convertía en el nuevo Horus. Era un ciclo que nunca terminaba, como las inundaciones del Nilo.

Esta idea de un hijo honrando a su padre y continuando su labor es muy humana. Hace que los grandiosos mitos dorados de Egipto se sientan un poco más cercanos. Se trata de crecer y encontrar tu lugar en una historia que empezó mucho antes de que tú nacieras.

Finn

Finn says:

"¿Y si el faraón era un mal líder? ¿Pensaba la gente que Horus lo había abandonado, o es que Horus simplemente tenía un mal día?"

Con el paso del tiempo, la imagen de Horus viajó mucho más allá de las fronteras de Egipto. Cuando llegaron los griegos y los romanos, quedaron fascinados por él. Mezclaron sus historias con las suyas, llamándolo Harpócrates: el dios del silencio y los secretos.

A través de las eras

3100 a.C.
Los primeros reyes de Egipto adoptan el halcón como su símbolo personal, marcando el nacimiento de Horus como el dios de la monarquía.
1250 a.C.
Ramsés el Grande construye templos donde se muestra a Horus protegiendo al Faraón en la batalla, consolidándolo como un dios de la guerra.
300 a.C.
Los griegos gobiernan Egipto y combinan a Horus con sus propios dioses. Comienzan a verlo como un símbolo de la infancia y el silencio.
Actualidad
El Ojo de Horus aparece en la cultura pop, en aviones y en logotipos, siguiendo presente como un símbolo de protección y sabiduría que 'todo lo ve'.

Incluso hoy, vemos la influencia del dios halcón. Los pilotos a veces llevan el Ojo de Horus para la buena suerte. Puedes verlo en joyas o en películas. Se ha convertido en un signo universal de alguien que nos vigila, asegurándose de que las cosas se mantengan bien.

Toby Wilkinson

En la persona del rey, lo humano y lo divino se unían.

Toby Wilkinson

Wilkinson es un experto moderno en Egipto. Explica que la idea de Horus permitía a los egipcios sentir que su gobierno estaba conectado con las estrellas y los dioses, haciendo que su mundo se sintiera seguro y permanente.

Al final, Horus representa esa parte de nosotros que quiere arreglar lo que está roto. Representa el valor para enfrentarse al caos, incluso cuando parece mucho más grande que nosotros. Nos recuerda que tener una "visión de halcón" significa ver el panorama completo.

¿Sabías que...?
Un halcón lanzándose velozmente en picado

El halcón peregrino, que es el ave en la que se basó Horus, es el animal más rápido del planeta. Cuando se lanza en picado, puede alcanzar velocidades de más de 300 kilómetros por hora. ¡No es de extrañar que los egipcios pensaran que este pájaro era divino!

Puede que ya no creamos que un halcón gigante vuela por el cielo para traer el día. Pero seguimos valorando las cosas que Horus representaba: la justicia, la curación y la protección de las personas que amamos. El Distante, después de todo, quizás no esté tan lejos.

Algo para Pensar

Si pudieras ver el mundo a través de los ojos de un halcón, ¿qué es lo que te gustaría mirar más de cerca?

Aquí no hay una respuesta correcta o incorrecta. Algunas personas quieren ver la belleza de los árboles, mientras que otras quieren ver cómo todos estamos conectados. ¿Qué encontraría tu ojo de halcón?

Preguntas sobre Religión

¿Fue Horus una persona real?
Horus era un dios en una historia mitológica, no una persona de carne y hueso. Sin embargo, los antiguos egipcios creían que el faraón real y vivo era la versión humana de Horus en la tierra.
¿Por qué Horus tiene cabeza de pájaro?
Los egipcios usaban cabezas de animales para mostrar la personalidad de sus dioses. Al darle a Horus una cabeza de halcón, mostraban que era rápido, poderoso y que podía verlo todo desde el cielo.
¿Son Horus y Ra el mismo dios?
¡Son diferentes, pero a veces se fusionaban! Como ambos eran dioses del cielo, a veces se combinaban en 'Ra-Horajti', que significa 'Ra, que es el Horus de los dos horizontes'.

El cielo sigue vigilando

La próxima vez que veas a un halcón en lo alto, recuerda al Distante. Las historias de Horus nos recuerdan que mirar hacia arriba puede ayudarnos a entender lo que ocurre aquí abajo, en el suelo. Ya sea a través de las matemáticas, la magia o la mitología, todos intentamos dar sentido al vasto y hermoso cielo.